{"id":2583,"date":"2025-07-14T23:57:31","date_gmt":"2025-07-15T03:57:31","guid":{"rendered":"https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/?p=2583"},"modified":"2025-07-18T17:40:44","modified_gmt":"2025-07-18T21:40:44","slug":"cine-esquizo-una-alternativa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/2025\/07\/cine-esquizo-una-alternativa\/","title":{"rendered":"Cine esquizo: Una alternativa"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-audio\"><audio controls src=\"https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/otto-y-mezzo.mp3\"><\/audio><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nada va a llegar, ning\u00fan sonido que escuchar, ni ninguna imagen que entender, solo escarbando en otra dimensi\u00f3n, luego de un ritual, habr\u00e1 algo a lo que acceder, muy propio y popular, digno de transitar y recorrer. Ese constante andar con un figura faltante, sugiere un abordaje, un camino a tomar para la validaci\u00f3n propia y la consumaci\u00f3n del arte, otro acto de creaci\u00f3n. Bloques de sonidos cyborg.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 se le interroga a Tarkovski el qu\u00e9 quiso decir? \u00bfQu\u00e9 representa el beb\u00e9 de <em>Eraserhead<\/em>? La pregunta no es: \u00bfQu\u00e9 son el azul y el rojo para Kie\u015blowsk? Sino \u00bfQu\u00e9 me evocan las im\u00e1genes situadas? Aunque, si hay que ser honesto, nadie es due\u00f1o de las directrices m\u00e1s \u00f3ptimas para visualizar algo, ni de los pasos a seguir espec\u00edficos para la creaci\u00f3n artesanal, el hecho primordial radica en la posibilidad de preguntar apropiadamente el qu\u00e9, en son de s\u00ed, y no en b\u00fasqueda del empirismo; la expectativa de este solo alimenta el delirio racional y corre el riesgo de consumar lo afectivo y al devenir.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, es innegable que ser\u00eda fascinante conversar con Sciamma, Jodorowsky y Kubrick de todos los colores que usan, averiguando su porqu\u00e9, conocer que resuena en la historia de ese cuerpo, pero como espectador-trabajador (Fujita, 2020), el valor de la creaci\u00f3n-color no es menos que el de otro, cada una tiene su validez, su riqueza. Aunque evidentemente, cierto r\u00e9gimen con pautas estrictas impide que las opiniones, sentimientos y flujos proliferen: la dictadura del Sacerdote-Psicoanalista-Snob (Deleuze &amp; Guattari, 2004). No se declara la guerra directa a estos sujetos, pero si se les desorganiza del cuerpo, con el fin de la escucha polif\u00f3nica, para posteriormente quiz\u00e1s retornar a ellos con otro cuerpo, un nuevo \u00f3rgano que no es disc\u00edpulo de entendimiento sino un par dispuesto a rebatir y comprender.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que olv\u00eddalo, pregunta lo propio, borra la anamnesis, ignora incluso este escrito, repite lo que explote en el momento y atiende(te) bien a la funci\u00f3n \u00bfDe qu\u00e9? \u00bfQu\u00e9 funci\u00f3n? \u00bfFunci\u00f3n funcional? Simplemente lo que opera en el terreno seleccionado: particular, mental, corp\u00f3reo, pol\u00edtico, virtual, pantalla y\/o <em>todo en todas partes al mismo tiempo.<\/em> La psicofon\u00eda no es necesariamente frenada por la figura del director-Otro ni del espectador-otro con los componentes moleculares Sa-P-Sn, sino que el h\u00e1bil conductor puede sortear el bache sin chocar a la verticalidad de la elevaci\u00f3n de la imagen-director-Otro y ponerlo al nivel de otro objeto a tener en consideraci\u00f3n: imagen entre im\u00e1genes. Creaci\u00f3n interpelada por figuras, pero no destruida por las mismas, volviendo entonces al tipo de \u00f3rgano del que nace la psicofon\u00eda y del cuerpo cyborg que la est\u00e1 engendrando. No es posible generar una revoluci\u00f3n molecular si no hay electrones con los que trabajar. Cuando la imagen es un componente m\u00e1s de la producci\u00f3n con montaje lineal, sin cobrar su valor ordinario, sus elementos terminan despoj\u00e1ndose de su valor en espacio-tiempo, de su posibilidad de evocar sensaciones y flujos. Si la imagen se compone como accesorio para otra, incluso su sucesora comienza a frenar su potencial emancipador. V\u00e9ase en la pelea entre John Doe y Tyler Durden. Este acontecer resulta unidireccional, puesto que es casi indesafiable la noci\u00f3n de que ambos son un mismo cuerpo, a no ser de que la fuerza de creaci\u00f3n del cyborg quiera sobrepasar lo visto, esquizofreniz\u00e1ndose lo m\u00e1s posible y rompiendo la imagen sucedida, pero en caso contrario, la puesta de la misma tienen la intencionalidad catedr\u00e1tica clara. Fincher (1999), al producir esta imagen-acci\u00f3n conectada expl\u00edcitamente a un suceso posterior da un veredicto: que se es y que se debe sentir al ser visto. Todo devenir es molecular por ende: la imagen debe tener alg\u00fan valor, mediante la gu\u00eda rizom\u00e1tica de componente que insten a la movilizaci\u00f3n o una disposici\u00f3n de un espectador a romper con la orden de quien dicta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-video\"><video height=\"720\" style=\"aspect-ratio: 1280 \/ 720;\" width=\"1280\" controls src=\"https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Vogler-1.mp4\"><\/video><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto molarmente id\u00e9ntico en su corteza, presenta grandes diferenciaciones en su composici\u00f3n e intencionalidad. Como no, su terreno. El escenario on\u00edrico del film de Bergman. C\u00f3mo se sit\u00faan sus elementos e interact\u00faan entre s\u00ed; pareciese otorgar un horizonte m\u00e1s amplio en la pantalla, un prado donde los espectadores pueden danzar de un lugar a otro. As\u00ed se ve en las m\u00faltiples opiniones de los propios sucesos. Ya no es que los flujos emocionales sean variopintos, sino que la propia interpretaci\u00f3n textual permite amplias conversaciones: CsO paranoico en Vietnam, la relaci\u00f3n con Dios, TID, distintas instancias del esquema ps\u00edquico, un fantasma, ente virtual, incluso una actuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En <em>El club de la pelea<\/em> (Fincher, 1999), los planos contraplanos, de neorrealismo a realismo bruto, son una expresi\u00f3n expl\u00edcita de la direcci\u00f3n: lo verdadero y lo psic\u00f3tico. Definir lo objetivo hace que los espectadores tengan que asentir en la clarificaci\u00f3n de dicho est\u00edmulo: Ave Mar\u00eda pur\u00edsima\u2026 Sin pecado concebida. Se da una subordinaci\u00f3n de la imagen-pelea por parte de la realidad-sin-Tyler. La pelea es resignificada, re-realizada; se instala una realidad que desplaza la previa \u00a1N\u00f3tese! es una realidad, una objetividad la que es instalada. Pero, \u00bfY la imagen inicial? la escena de la supuesta pelea es imagen-acci\u00f3n, un suceso violento, un desahogo del\/los personaje\/s te\u00f3ricamente utilizable para proseguir con la l\u00ednea argumental de una revoluci\u00f3n y deshago frente a c\u00f3mo el sistema compone \u201cperdedores\u201d. Sin embargo, el valor y plusvalor proviene del plot twist. Se tuerce, no se pliega, se estrangula. La pelea no tuvo lugar pues no fue pelea; no vale como lucha, no hay contrincante. La imagen inicial no solo es resignificada, sino que termina por ser explotada, extra\u00edda de su valor para la generaci\u00f3n de una plusval\u00eda industrial del twist-colonizador.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otro lado, <em>Persona<\/em> (Bergman, 1966) superpone a Elizabeth y Alma, escinde imagen y sonido con el supuesto marido, da pie a di\u00e1logos de intencionalidad variada, d\u00f3nde se parece que se asume un discurso pero luego se cuestiona con los actos y las expresiones faciales. Hay un constante juego con los elementos en pantalla que sientan la duda respecto a lo que est\u00e1 sucediendo en el registro narrativo pero a su vez en el c\u00f3mo se siente el espectador y d\u00f3nde alcanza a situarlo, si en un nivel metanarrativo, derechamente on\u00edrico, alucinante o real. No se da respuesta, pero tampoco se interroga a la imagen tajantemente, no se le llena de humo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces \u00bfUna parodia es impropia del cine esquizo? La toma de una imagen sobrecargada y sobreexplotada, un clich\u00e9, rearticulado como una burla a s\u00ed mismo es una imagen que no funciona en soledad. Evidentemente, las escenas de pelea de <em>Kill Bill<\/em> (Tarantino, 2003), m\u00e1s all\u00e1 de su excelsa composici\u00f3n est\u00e9tica, pierden peso en la evocaci\u00f3n de flujos-sensaciones, sino mantuvieran una relaci\u00f3n, a trav\u00e9s del humor o el homenaje, con obras como las de Kurosawa o de la industria de animaci\u00f3n japonesa. Pareciese seguir el mismo montaje de producci\u00f3n industrial lineal, sin embargo existe el gran detalle del contexto-espectador, lo que conoce el mismo m\u00e1s all\u00e1 de la obra. La problem\u00e1tica de la pel\u00edcula de Fincher radica en una dependencia de im\u00e1genes sostenida en el mismo bloque de pel\u00edcula, mientras que la dependencia par\u00f3dica tiene su componente de variabilidad m\u00e1s claro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 hace Fellini con la repetici\u00f3n a diferencia de las parodias? La escalera en <em>El Acorazado Potemkin<\/em> (Eisenstein, 1925) y la bajada de tel\u00f3n de <em>8 1\u20442 <\/em>(Fellini, 1963) son el claro ejemplo de creaci\u00f3n a trav\u00e9s del otro. Desde la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica a Italia, hubo un paso a trav\u00e9s de los ojos del director m\u00e1s contempor\u00e1neo, como si estos fuesen un prisma para proyectar novedad, otorgando una escena psicof\u00f3nica en la propia pantalla. Todos ese caos ocurrido en Potemkin con masa individualizada e individuos no personalizados en la tragedia, son llevados a un encuadre similar con individuos bien caracterizados y una escena de jolgorio.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-video\"><video height=\"720\" style=\"aspect-ratio: 1280 \/ 720;\" width=\"1280\" controls src=\"https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/I\u00b4m-thinking-of-ending-things.mp4\"><\/video><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El CsO hipocondr\u00edaco obstinado de los \u00f3rganos deseantes por y en b\u00fasqueda de placer, de aquella necesidad de compa\u00f1\u00eda y satisfacci\u00f3n constante, pero tan dual que se abraza con la falta. Un cuerpo bombardeado de un \u00f3rden aberrante pero que penetra tan profundamente, que incluso perdi\u00e9ndolo todo, cree que lo \u00fanico que conserva tiene y ha de ser s\u00f3lido \u00a1Esto es lo que soy! Un desgaste hiper estructurado en su base, que sufre constantemente \u00bfVisi\u00f3n de rayos x? Ver a trav\u00e9s de, descubrir esa supuesta realidad detr\u00e1s, lo que mantiene el cuerpo humano. Todo comienza a frenarse nuevamente, miasma, en los ojos, no el \u00f3rgano, sino atravesado por lentes: cartesianos, lacanianos, freudianos, racionales, centrados en la estructura, ignorando, no, negando toda carne humana-animal que compone, no, atraviesa al ser. (Kaufman, 2020) Negaci\u00f3n de la tensi\u00f3n carne-hueso, negaci\u00f3n de lo indiscernible por una objetivaci\u00f3n (Deleuze, 1984).<br>Y en la b\u00fasqueda de lo ya asentado, de im\u00e1genes saturadas que resultan en una zona de confort exageradamente discernible, ah\u00ed esperamos lo recurrente: trabajar en la misma f\u00e1brica que monta im\u00e1genes, una por una para contar simplemente una historia, he ah\u00ed el sostenimiento de la imagen-acci\u00f3n, que aunque saturada parece no morir, es el hueso de la pantalla, aunque nunca ha pertenecido a su cuerpo. Pareciese que esa conexi\u00f3n estructurada-lineal-arb\u00f3rea fuese la manera de contar historias, puesto que permite entender, vivir: la manera en la que el cine es. Sin embargo sobran los ejemplos de un supuesto desorden con el cual relacionarnos y con el cual pueden relacionarse las propias escenas dentro de la pantalla, el rizoma est\u00e1 en sus elementos, tambi\u00e9n fuera de lo que es, como ya se ha mostrado en distintas obras, tales como Hojas de Oto\u00f1o (Kaurismaki, 2023), d\u00f3nde la cartograf\u00eda rizom\u00e1tica de eventos hist\u00f3ricos compone un collage de desastres, miserias y ausencias, pero en b\u00fasqueda de un deseo de uni\u00f3n, d\u00e1ndole peso a los cuerpos et\u00e9reos que son las ideas y aspiraciones, a lo que se repite dentro de la humanidad, m\u00e1s que a la puntualizaci\u00f3n de espacio-tiempos espec\u00edficos correspondientes a lo vivido fuera de la pantalla. Todo esto con la intenci\u00f3n de no solo contar, no solo mostrar las acciones, ni hablar de acciones hist\u00f3ricas que todos los espectadores conocen para dar un peso pre-emocional, sino de poder preguntar \u00bfQu\u00e9 conecta a la guerra de Rusia y Ucrania con las ambientaciones epocales de los 60? \u00bfPor qu\u00e9 es siquiera relevante para el espectador, para el director, para el mundo preguntarse esto? Es entonces que el CsO puede: cuestionar los dict\u00e1menes, re-relacionarse con la imagen acci\u00f3n; sacarla de la base piramidal donde la colocan algunos, sacarse los huesos y lograr ser un cuerpo flotante.<br>\u00a1Guido, Guido! Nuevamente a Tarkovsky, contempor\u00e1neamente a Lynch, \u00faltimamente a Kaufman. Asfixiar al director, cuestionar sus im\u00e1genes, declararle la guerra a quienes no declaran explicitud. Estresar la libertad y exigir la c\u00e1rcel.<br>La c\u00e1rcel interpretativa donde el rol del polic\u00eda y del prisionero no es distinguible y la sentencia responde a la ley del cogito. Las altas murallas a las que nos hemos acostumbrado, el horario estricto, los barrotes vienen siempre con una comodidad estructurante. Afrontar la carne, sin un hueso sostenedor como Bacon o un beb\u00e9 sin humanidad como Lynch: romper con la expectativa interpretativa, con la directiva, con el mensaje objetivo y simplemente esperar a la imagen, afectarse por esta e intuirla (Lynch, 2006).<br>El supuesto \u201cmensaje&#8221; o la expectativa de este termina por desvanecerse en la imagen. \u201cEn lugar de correspondencias formales lo que (\u2026) constituye es una zona de indiscernibilidad\u201d (Deleuze, 1984. p 14) la imagen cinematogr\u00e1fica no queda exenta de poder presentar zonas de indiscernibilidad, tanto respecto de su trama, la imagen particular en pantalla o su montaje.<br>Tarkovski (1979) nos entrega una Zona, que no es solo el centro dieg\u00e9tico del film, sino una Zona cinematogr\u00e1fica: un paraje de im\u00e1genes afectivas de peligro sin forma, de realidad disuelta en la percepci\u00f3n \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 ese peligro? \u00d3xido, viento, agua, vegetaci\u00f3n, tuber\u00edas, todo vibra como signo de algo que nunca llega.<br>El montaje no confirma nada, no nos explica nada. Aqu\u00ed es donde el Stalker deviene Zona, y la Zona deviene peligro. No en lo que se muestra, sino en la vibraci\u00f3n r\u00edtmica perturbadora. Cada mol\u00e9cula vibra con su ritmo y as\u00ed conforma o interrumpe el ritmo molar. El pausado y reflexivo comp\u00e1s da espacio a la incertidumbre sin resoluci\u00f3n, al suspenso sin m\u00fasica ni crescendo. Largos planos sostenidos perceptivos, dan espacio a la resonancia con el viento, las gotas de agua o los potentes chorros, el caminar de los tres viajeros, el resonar de la sustancia, la memoria del lugar, de las cosas, de nosotros (Weerasethakul, 2021), nuestro mundo de todos (Fellini, 1963).<br>No confundir. No necesitamos de ritmos lentos para o\u00edr, necesitamos de ritmos f\u00e9rtiles que permitan seguir el movimiento molecular de la imagen. Si el espectador est\u00e1 dirigido por la imagen-acci\u00f3n y cada imagen, a su vez, en funci\u00f3n de esta, es la estructura molar cinematogr\u00e1fica la que nos convulsiona al latir de su organismo. No desesperar, pero s\u00ed cortar. El quiebre de este armaz\u00f3n, su s\u00fabita irrupci\u00f3n a la l\u00f3gica sensoriomotriz tambi\u00e9n puede traer consigo una escucha micro. El colapso de la estructura molar en el corto de Tscherkassky (1999) es radical y convulsivo. Una transgresora ocurrencia esquizo-maqu\u00ednica de todo a la vez; capas superpuestas, flujos, afectos, signos devorados en la velocidad. El devenir sigue siendo en la grieta molecular. En ambos lados ocurre un dejamiento de lo molar, por enfoque molecular directo o por el quiebre de los enlaces molares. El espacio a la l\u00ednea de fuga es por la grieta, pero esta surge en la pausa o convulsi\u00f3n, dilataci\u00f3n silenciosa o un desgarrador estruendo.<br><em>Mundo de todos<\/em> puesto que borra lo externo e interno, el espect\u00e1culo y cotidianidad, lo ordinario y extraordinario, lo bueno y lo malo, el espectador y las im\u00e1genes. Fellini no extermina a Hegel y Descartes, pero s\u00ed otorga un ant\u00eddoto moment\u00e1neo a sus dualidades marcadas. Quiz\u00e1s un placebo, puesto que debe haber alg\u00fan acto de voluntad en el sujeto de la butaca para esquivar el miasma. Como comenta Amengual (1981), Fellini logra confundir y entrelazar lo real y el espect\u00e1culo, un solapamiento de eventos extraordinarios como las im\u00e1genes que quiere dirigir el protagonista de la pel\u00edcula 8\u00bd o sus extravagante sue\u00f1os, tienen un componente de direcci\u00f3n casi id\u00e9nticos a los de su propia vida, haciendo que el propio espectador se pregunte \u00bfQu\u00e9 diferencia el espect\u00e1culo vivido por Guido y el espect\u00e1culo que quiere mostrarnos? Est\u00e1 pasando de nuevo; Caden al dirigir su obra vuelve a quebrar la actuaci\u00f3n de la actuaci\u00f3n dentro de la pel\u00edcula. Si Fellini entrelazaba niveles de realidad dieg\u00e9tica, sue\u00f1o, recuerdo, espect\u00e1culo; Kaufman llega a disolverlos. Caden experimenta-representa el colapso molar identitario y espacio-temporal. La performance se vuelve ontolog\u00eda y el escenario ritmo. No hay ya carreteras, v\u00edas o troncos, solo una fusi\u00f3n a lo l\u00edquido, una vibraci\u00f3n molecular tal que permite el cambio y su emulsi\u00f3n sin heterogeneidad dilucidable. Es escurridiza al punto que se va de las manos: del espectador, del director, del montaje, Caden ya no tiene el control de su obra. La vibraci\u00f3n es tan insistente que desterritorializa, la acumulaci\u00f3n de significantes y afectos no dan tregua alguna a nadie, a nada. Sin embargo, no resta un vac\u00edo ni ausente ni pobre, queda. Agrietado o l\u00edquido, resuena la percepci\u00f3n molecular. Terminan por perderse las locaciones y tiempos dentro de la pel\u00edcula, dentro de la sala y de la conciencia de quien conecta con ella, ya la duda no est\u00e1 en c\u00f3mo un mismo flujo o acto sensormotriz puede evocarse en im\u00e1genes neorrealista y realistas, la pregunta ya refiere al todo de lo captado. Efectivamente Kaufman redobla la propuesta de Fellini, agrega esquizidad en funci\u00f3n de im\u00e1genes usadas, para sembrar nuevos contextos, darle nuevas sillas a los espectadores en las cuales cada uno adopta una postura, pero que medianamente se rige por los no patrones expuestos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin \u00e1nimos de detallar las formas organizativas, o bien t\u00e9cnicas, que puede tomar lo intra-pantalla, existen diversas estratagemas recurrentes y dignas de destacar como tendenciosamente <em>formas<\/em> del cine esquizo, entre ellas: la mirada de <em>Vivir su Vida<\/em> (Godard, 1962) que confunde qui\u00e9n est\u00e1 situado en cada lugar; la abstracci\u00f3n de convenciones acci\u00f3n-cantidad-tiempo, aumentando o disminuyendo lo que usualmente se piensa, ve o da, v\u00e9ase en el perro-convulsi\u00f3n de <em>Pienso en el final<\/em> (Kaufman, 2020); los personajes que sufren devenires invasivos indiscernibles, sin pista clara del porqu\u00e9 acontece, como la extensa escena de la protagonista de <em>Posesi\u00f3n <\/em>(1981) cursando el subterr\u00e1neo. Existen inmensidad de estos recursos, pero m\u00e1s que estar ah\u00ed, como herramientas de trabajo en una caja, se forman en interacci\u00f3n, por lo que hay m\u00e1s de los que parecen haber, la etiqueta a colocarse viene de la experiencia de lo que <em>esquiza.<\/em>  <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La psicofon\u00eda es un producto no localizable, no material, sino imaginario pero producido, existente. Surge del acoplamiento transversal; no de una suma, ni de una multiplicaci\u00f3n pero si de una alteraci\u00f3n no jer\u00e1rquica de conexiones rizom\u00e1ticas entre ambos rizomas que pasan a ser uno, entre Rizoma-Cyborg (Sujeto-virtual-carne a la vez que Sujeto-real-m\u00e1quina) y Rizoma-Pantalla cinematogr\u00e1fico; un pliegue de intensidades y variedad y riqueza de conexiones rizom\u00e1ticas ocurren. Esta operaci\u00f3n responder\u00eda a la f\u00f3rmula:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u03a8f\u200b=((Cv\u200b\u222aCm\u200b)\u2297Pr\u200b)=\u221a\u22121\u200b<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfHe aqu\u00ed una contradicci\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9 tanta explicitud? Esta codificaci\u00f3n resuelta parece una gu\u00eda clara, pero a la vez un golpe a la propia cr\u00edtica contra lo prefabricado, una incoherencia, disonancia clara entre lo escrito. La cuesti\u00f3n radica nuevamente en el acoplamiento general, en los aspectos micro, lo expl\u00edcito no encierra o reprime por s\u00ed solo, el miasma aparece al enunciar con un narrador la forma de ser de un personaje. La imagen-acci\u00f3n no corta toda virtualidad de subjetividad, siempre y cuando lo mencionado pueda cuestionarse, sea l\u00e1bil, moldeable, mutable, apto a la digesti\u00f3n de distintos est\u00f3magos. Esta especie de \u201cmatema\u201d no es una escritura sagrada, sino una forma de percepci\u00f3n de los conjuntos que componen la creaci\u00f3n cyborg, y entre todo esa mara\u00f1a perceptiva emana la posibilidad de reacomodar elementos seg\u00fan vivencias con respecto al cine. Esas vivencias propias llevan a significar los s\u00edmbolos de la siguiente manera:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td>\u03a8f\u200b<\/td><td>Psicofonia<\/td><\/tr><tr><td>Cr<\/td><td>Cyborg<\/td><\/tr><tr><td>Cv<\/td><td>Sujeto-virtual-carne<\/td><\/tr><tr><td>\u200b\u222a<\/td><td>Uni\u00f3n de conjuntos<\/td><\/tr><tr><td>Cm<\/td><td>Sujeto-real-m\u00e1quina<\/td><\/tr><tr><td>\u2297<\/td><td>Acoplamiento transversal<\/td><\/tr><tr><td>Pr\u200b<\/td><td>Rizoma-Pantalla<\/td><\/tr><tr><td>\u221a\u22121\u200b<\/td><td>Creaci\u00f3n imaginaria<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ecuaci\u00f3n se complejiza. Ya no es una producci\u00f3n 1=2 de plusval\u00eda interpretativa del espectador con respecto de la imagen. La psicofon\u00eda no es una producci\u00f3n plenamente simb\u00f3lica, no es una captura de la imagen ni mucho menos la producci\u00f3n de valor-capital. 1=2 es una generaci\u00f3n de una segunda imagen como significado, interpretaci\u00f3n o lectura; esto es un valor agregado a la imagen pues el espectador entrega un trabajo no remunerado. La psicofon\u00eda no proviene desde la l\u00f3gica del valor, no produce m\u00e1s im\u00e1genes ni interpretaciones ni mercanc\u00eda ni capital. Responde a una resonancia no codificable ni tangible, sino la virtualidad de esta por medio de una conexi\u00f3n rizom\u00e1tica. Deviene con el registro. Toma de lo supuestamente emp\u00edrico para el abordaje de lo cristal-psicof\u00f3nico. Lo alcanzado por mis ojos es alcanzado por mi historia, acopl\u00e1ndose a ella, una nueva grabaci\u00f3n de m\u00ed mismo ha de ser escuchada a trav\u00e9s del encuentro con los sucesos de la pantalla.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Twin Peaks\" width=\"1778\" height=\"1000\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/v-vLPvZj02I?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Casi el perfecto ejemplo de la psicofon\u00eda. Cooper, nuevamente en una sala en rojo, que re\u00fane: su historia, deseos gestionados y dudas; escucha m\u00e1s all\u00e1 de lo registrado a trav\u00e9s del arte, queda grabado el nuevo suceso. Efectivamente este Cuerpo sin \u00d3rganos que almacena toda la maldad del pueblo vuelve asesinar a la misma funci\u00f3n-personaje, una Laura. En explicitud no es el mismo acontecimiento, pero <em>vuelve a suceder<\/em>, ritornelo de tragedia, desconocido hasta la escucha idiosincr\u00e1tica. Lo magistral de la escena radica en su inicio, un sujeto que al conectar con una \u00f3ptica y sonoridad determinada, puede tocar otra dimensi\u00f3n, donde atiende a lo que ha vivido. En este caso siendo dictado por un gigante, aunque podr\u00eda ser el mismo Dale. Pero no solo la aparici\u00f3n de ese personaje nos habla de la otra dimensi\u00f3n de la psicofon\u00eda, la aparici\u00f3n de estos asesinos distintos, en un terreno virtual y otro \u201creal\u201d cuentan narrativas id\u00e9nticas: un homicidio. Pero con pesos relativos, distintos, conceptos que se alinean con las sensaciones. Bob es el desencadenante de flujos, de aversi\u00f3n hacia el odio y la venganza, una m\u00e1quina abstracta que conecta al querido detective con la historia narrativa de Twin Peaks.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 la creaci\u00f3n cyborg es una psicofon\u00eda? El fruto chorreante del rizoma transpantalla se mantiene en la dimensi\u00f3n de la virtualidad, no en una realidad sonora, sino en la vibraci\u00f3n de los elementos utilizados para crear; siendo accesible a trav\u00e9s de la audici\u00f3n condensada por los elementos de la figura <em>sujeto-virtual-carne<\/em>. En presencia de una dimensi\u00f3n distinta a la usual, se reconoce ese nuevo elemento propio, palpable ahora para s\u00ed mismo, pero m\u00e1s que nada audible, escuchar la propia voz humana atravesada por las ra\u00edces, por el arte. Unos fragmentos de audios correspondientes a espacios y tiempos precisos, grabados en la virtualidad del cyborg, imprescindible de una concentraci\u00f3n perceptiva particular para ser escuchada, una grabaci\u00f3n sedimentada en lo que para la m\u00e1quina ser\u00eda el vac\u00edo, pero que para un cyborg es una dimensi\u00f3n potencialmente cercana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un sujeto que no escucha con audici\u00f3n ni gracias a la raz\u00f3n, sino que por y mediante la afecci\u00f3n, gracias a la herida interna de la gran carga vibracional rizom\u00e1tica, en ese intersticio virtualidad-forma. No necesitamos del discurso del m\u00e9todo para notarla, ni de la agudizaci\u00f3n de los sentidos, mucho menos del orden kantiano; es necesaria una invocaci\u00f3n, un proceso ritual\u00edstico de validaci\u00f3n y reconocimiento del s\u00ed mismo, de los otros, de una cartograf\u00eda rizom\u00e1tica propia, esa configuraci\u00f3n dispone a la audici\u00f3n sin aparato auditivo, para la escucha entre el choque pantalla-cyborg, de lo que en la realidad nunca son\u00f3, pero que s\u00ed qued\u00f3 registrado \u00bfD\u00f3nde? en una m\u00e1quina abstracta, rastreable por las intensidades pre-conscientes del espacio cinematogr\u00e1fico.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-video\"><video height=\"720\" style=\"aspect-ratio: 1280 \/ 720;\" width=\"1280\" controls src=\"https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Ocho-y-medio.mp4\"><\/video><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuestionar a las im\u00e1genes, exigirles angustiosamente, con el grito del nombre del protagonista del film, una respuesta clara del: que son, como se muestran, y hacia qui\u00e9n se dirigen; hacen que las mismas se vac\u00eden o en este caso, se llenen de tanta niebla, tanto humo, que no sean distinguibles, utilizables o hasta art\u00edsticas, se vuelven un vac\u00edo-vac\u00edo por la sobreexplotaci\u00f3n de las ideas emp\u00edricas. Sin embargo, estas quejas pueden diluirse \u00bfCon qu\u00e9 elemento? La radicalidad de lo indiscernible. Estas im\u00e1genes no emp\u00edricas tambi\u00e9n componen vac\u00edos, pero vac\u00edos-movilizantes, que permiten tejer significados en funci\u00f3n de los cyborgs presentes, algo as\u00ed como CsO, no en ning\u00fan sujeto, sino en el <em>rizoma transpantalla<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Persona<\/em> (Bergman, 1966) es una pel\u00edcula que habla sobre la divisi\u00f3n psic\u00f3tica de un sujeto que herido por su incapacidad de alcanzar su ideal del yo busca quebrarlo. No, esta pel\u00edcula habla sobre la lucha dial\u00e9ctica amo-esclavo y la incapacidad de reconocimiento en el otro. M\u00e1s bien refiere, a la sombra reprimida y la persona o m\u00e1scara social entrando en discusi\u00f3n. \u00bfY si dejamos de vacilar y permitimos que hable el espectador? Entonces no es que el espectador no deba ser activo, que no deba preguntar nada, solo no debe buscar exprimirlas con la ansia de respuesta. Despojarse del 1=2 de las im\u00e1genes mentales, que, cuando no encuentran coincidencia molestan al sujeto y por consiguiente a la pel\u00edcula. En su lugar los movimientos activos en funci\u00f3n del \u00bfQu\u00e9 sucede en m\u00ed cuando se presentan estos est\u00edmulos ambiguos? Coincido con la utilidad enrevesada de estas im\u00e1genes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Sobre el globo de plata<\/em> (\u017bu\u0142awski, 1988) presenta una zona de indiscernibilidad en la justificaci\u00f3n, en los sucesos dieg\u00e9ticos. \u00bfPor qu\u00e9 Marek est\u00e1 haciendo esto? \u00bfC\u00f3mo ocurri\u00f3 aquello? Todav\u00eda es posible dudar sobre estos p\u00e1jaros humanoides, preguntarse por qu\u00e9 signos hay, lo m\u00e1s regular es por un sentido de la secuencia que se encuentra a medias; hay un desborde de la l\u00f3gica pol\u00edtica, religiosa y est\u00e9tica desde lo medio lleno. De ritmo hist\u00e9rico, de montaje inconcluso y voces en off que siembran duda en la explicaci\u00f3n; hay un temblor molar desde los enlaces moleculares m\u00e1s confusos. No hay alegor\u00eda cerrada sino un exceso de significantes cuya justificaci\u00f3n es lo propio indiscernible pero la misma experiencia del hacer alg\u00fan sentido permite una afectaci\u00f3n, una experiencia psicof\u00f3nica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Begotten <\/em>(Merhige, 1990) por su parte nos lleva al qu\u00e9. Los claroscuros, movimientos err\u00e1ticos, viscosidades y sonidos cacof\u00f3nicos crean una zona de indiscernibilidad tan grande y totalizante que provoca dudas dentro de este vac\u00edo movilizante, un vac\u00edo lleno de textura y tonalidades. Difuminaci\u00f3n del fondo y la Figura, difuminaci\u00f3n de carne-humana y carne-animal y carne-deidad y carne-tierra y carne-contraste (Deleuze, 1984). &nbsp;Indiscernibilidad total \u00bfQu\u00e9 hay en pantalla? Una duda tan grande que abre nuevamente un gran paisaje para operar, para que se trabaje desde las bases, ya no es siquiera lo que quiere decir el director, o qu\u00e9 sucede entre los elementos, es tan basal la pregunta que hay un gran car\u00e1cter propio del espectador en lo que termina por ser este film.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es entonces que no hay signos, sino <em>synsignos,<\/em> tambi\u00e9n encajados en el rizoma transpantalla, puesto que pueden tomar valor en funci\u00f3n de otros <em>synsignos<\/em>, es decir, dentro de la pantalla, obedeciendo a la construcci\u00f3n de im\u00e1genes, pero como se ha explicitado, tambi\u00e9n pueden cobrar su peso en funci\u00f3n de trabajo psicof\u00f3nico, nuevamente los colores de todos los autores nombrado no simbolizan nada, sino que tienen un car\u00e1cter de evocaci\u00f3n de intensidades, tanto para la imagen de lo que se desea construir, como para lo que el cyborg empieza a entretejer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El sue\u00f1o es un espacio similar al cine, entre diversos motivos. Uno de ellos es la instancia de resistencia al permitir una construcci\u00f3n del mundo particular, pero tambi\u00e9n atravesada por un deseo devorador, donde yo he de construir mi sue\u00f1o hay otro sujeto cargando la misma instancia, o as\u00ed lo articulamos actualmente, como una lucha por la toma de ese territorio, por eso los corta (Deleuze, 2011). Corta el sue\u00f1o a solo ese terreno, no tienen validez cuando son narrados para algo m\u00e1s importante en la realidad. Dale Cooper no descubrir\u00e1 ning\u00fan asesino hablando con el gigante, y Freud escribe la interpretaci\u00f3n a la nada misma (2018), y as\u00ed, a su vez, un cr\u00edtico de cine subjetivo, por muy bien buena labor que realice respondiendo a un espacio-tiempo particular, hace un acto insensato e inv\u00e1lido. Un d\u00eda m\u00e1s el delirio racional, la objetividad, cortando mundos, el on\u00edrico, el psicof\u00f3nico, el revolucionario-comunitario, la empat\u00eda-sinton\u00eda en su totalidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00faltiples y dispares personajes invitan, abren una grieta a su subjetividad. Aparecen, van, vienen y abren el di\u00e1logo. No es un di\u00e1logo ni un mon\u00f3logo, de plena palabra, ni de una simple expansi\u00f3n de la realidad ling\u00fc\u00edstica, es una expresi\u00f3n ontol\u00f3gica-art\u00edstica de lo que creen con tanta vehemencia. La falta de voz, el neo-humano, el sorprendente ahora, los momentos sagrados, la causalidad, el milagro de la comunicaci\u00f3n, el libre albedr\u00edo, el vicio pol\u00edtico. Palabras y m\u00e1s que palabras dirigidas al espectador-protagonista, dirigidas a una exploraci\u00f3n en la(s) propia(s) historia(s). La psicofon\u00eda no queda relegada a un convicto, aislado en su propia experiencia, esta es y puede ser en la experiencia colectiva; las risas, llantos o gritos no son necesariamente disruptivos, no manchan la pel\u00edcula, son una de las tantas im\u00e1genes de afectaci\u00f3n encontradas en una sala. Lynch (2006), nos invita a compartir las intuiciones con amigos. Lacan cierra el tel\u00f3n ling\u00fc\u00edstico, pues la realidad no ha de morir a sus manos. A\u00fan donde las palabras no pueden exponer la psicofon\u00eda y, esta no exige fidelidad ni verdad o claridad. No hay pecado en la b\u00fasqueda de expresi\u00f3n, toda traducci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica es reducci\u00f3n. El balbuceo afectivo, el reconocimiento del \u201cNo s\u00e9 como decirlo pero\u201d, el uso de onomatopeyas, met\u00e1foras: explicar desde un ritmo afectivo, y no escribir sin m\u00e1s, diccionario y racionalidad. Explicar por medio de la creaci\u00f3n de una nueva obra de arte, dotada de ricas conexiones rizom\u00e1ticas. Linklater presiona el di\u00e1logo a lo afectivo, no permite que los personajes hablen sin m\u00e1s, pinta con y sobre ellos, les hace devenir en su expresi\u00f3n, compartir lo psicof\u00f3nico, enriquecerte, enriquecer el mundo con el arte.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Waking Life (2001) Original Trailer [FHD]\" width=\"1778\" height=\"1000\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/edrGozs6W_I?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong>Cierre<\/strong><br>No hay tal cosa como una pel\u00edcula esquizo. No responde a una propiedad esencial de la producci\u00f3n cinematogr\u00e1fica, no es una t\u00e9cnica de montaje, tampoco una tem\u00e1tica o est\u00e9tica, y est\u00e1 lejos de ser una escuela. El cine esquizo es escencial.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ello no se le declara la guerra im\u00e1genes en particular sino a la triangulaci\u00f3n: Imagen-producida; Sujeto-situado; Creaci\u00f3n-psicof\u00f3nica. Hay tendencias de movimiento claro est\u00e1, viajes de un solo carril por la direcci\u00f3n que gu\u00eda el conductor-sistema, pero es posible los desv\u00edos de un copiloto o un auto que decide moverse por s\u00ed mismo, para dar cabida a subjetividades m\u00e1s libres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aun cuando indudablemente no todas las pel\u00edculas tienen el mismo potencial esquizo, el mismo nivel de esquizidad, pero no se trata de una escala o indicador cuantificable. La \u2018cualidad\u2019 o denominaci\u00f3n de cine esquizo responde a la relaci\u00f3n. Como mal dicho es una sustancia soluble que no es soluble hasta que se encuentra con un l\u00edquido, una pel\u00edcula no es esquizo hasta llegar y potenciar al espectador.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo cyborg dispuesto a desterritorializar la intoxicaci\u00f3n miasm\u00e1tica de las subjetividades objetivadas, a trav\u00e9s de la psicofon\u00eda, y posterior instancia on\u00edrica-comunitaria, deviene en un CsO, a\u00fan no fallido, de grado 0 frente a la pantalla, ya con todas las conexiones rizom\u00e1ticas alistadas, para su particular vibraci\u00f3n y organizaci\u00f3n maqu\u00ednica-c\u00e1rnica, que empieza a componer los flujos de ese cuerpo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace falta conservar una buena parte del organismo para que cada ma\u00f1ana pueda volver a formarse; tambi\u00e9n hay que conservar peque\u00f1as provisiones de significancia y de interpretaci\u00f3n (&#8230;) Mimad los estratos. No se puede alcanzar el CsO, y su plan de consistencia desestratificando salvajemente. (Deleuze &amp; Guattari, 2004, p 165). La satisfacci\u00f3n con las objetivaciones resulta v\u00e1lida, as\u00ed como tambi\u00e9n la b\u00fasqueda de no ser totalmente objetivado o explotado por el s\u00e9ptimo arte. Finalmente el cyborg con su creaci\u00f3n y tambi\u00e9n puede padecer de lo que desee, o en donde derive. La importancia est\u00e1 en que el cine no sea un dispositivo que cree realidades, sino una m\u00e1quina abstracta que habilite actualizaciones de las virtualidades, permita al sujeto modificar su(s) forma(s) y le deje construirse a trav\u00e9s de \u00e9l, remitiendo nuevamente a la imagen entre im\u00e1genes<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A lo largo de estos p\u00e1rrafos tanta alusi\u00f3n a Freud, por ende Lacan, por ende Zizek, lleva a preguntarse \u00bfQu\u00e9 v\u00ednculo existe entre la terapia y el cine? El fantasma, tristemente el fantasma, con un ectoplasma pegado a la pantalla, al div\u00e1n y a cada persona que entra a la sala. Exp\u00edese ese fantasma, con la experimentaci\u00f3n anti-psicoanal\u00edtica de <em>opsignos<\/em>, <em>sonsignos <\/em>(Deleuze, 2011). Buscar explicaciones de Perfect Blue=Su ansiedad oral viene por ausencia materna. Espectador y analista, interpretadores; Cyborgs y par\u00e1sitos experimentadores. Tan entrelazada esa figura dictatorial subjetivante del Sacerdote-Psicoanalista-Snob, sujetos que no tan solo dicen c\u00f3mo algo ha de ser visto e interpretado, sino que polarizan entre: sagrado y profano; neur\u00f3tico y psic\u00f3tico; Buen y mal cine; real y falso; objetivo y subjetivo. Esas divisiones originan los caminos de salud-enfermedad. La contundencia de descartar y decir que una pel\u00edcula debe ser vista mientras que otra no es un cierre a la multiplicidad de ventanas de flujos que pueden ser abiertas, por ende una conclusi\u00f3n de lo que deber\u00eda llegar a experimentar un sujeto; el c\u00f3mo debe armarse su subjetividad. Ese discurso hegem\u00f3nico habilitador de vivencias, da cabida a cierto tipo de enfermedades, cierto tipo de disgustos, un status quo el cual gu\u00eda a los espectadores a exigir una buena escena postcr\u00e9ditos y al mismo tiempo les categoriza en el trastorno que convenga.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 es necesario dialogar entre las creaciones cyborg y las objetivaciones Sa-P-Sn? \u00bfPara qu\u00e9 hablar y promover este cine? <strong>Para que si haya alternativa<\/strong>, no una que sea buena o una que sea mala, solo la posibilidad de una ontolog\u00eda distinta, otra forma de habitar: territorios, enfermedades, alegr\u00edas, dudas, inquietudes, sujetos. Una manera distinta de relacionarse con el otro, incluso eliminando su significante, otro camino para tocar la pantalla y que esta acceda al fondo de los sujetos. Efectivamente todo lo escrito puede ser una propuesta fallida, pero las puntualizaciones, las cr\u00edticas; la opci\u00f3n de gestar un acto de creaci\u00f3n, una escena dentro y fuera del cine, tiene un valor no necesariamente dual, pero si enriquecedor. Dar una opci\u00f3n m\u00e1s de c\u00f3mo vivir la vida, pudiendo hablar de los componentes psicoanal\u00edticos de un film, pero a la vez de sus CsO. Present\u00e1ndose para la afecci\u00f3n sensoriomotriz de la imagen-acci\u00f3n pero abriendo paso tambi\u00e9n las im\u00e1genes mentales, las de \u00f3ptica-sonora-pura. Consiguiendo, no eliminar, si no suspender al dictador, no matar, sino curarse del miasma cuando el cyborg tenga la fuerza para enfrentarlo. Porque finalmente es en relaci\u00f3n, esa es su <em>escencia<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bergman, I. (Director). (1966) <em>Persona <\/em>[Pel\u00edcula] AB Svensk Filmindustri.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Deleuze, G. (1984) <em>Francis Bacon: l\u00f3gica de la sensaci\u00f3n<\/em>, traducci\u00f3n de Ernesto Hern\u00e1ndez, Revista \u201cS\u00e9 cauto\u201d, Edici\u00f3n digital. Recuperada de <a href=\"https:\/\/monoskop.org\/images\/3\/38\/Deleuze_Gilles_Francis_Bacon_Logica_de_la_sensacion_2nd_ed.pdf\">https:\/\/monoskop.org\/images\/3\/38\/Deleuze_Gilles_Francis_Bacon_Logica_de_la_sensacion_2nd_ed.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Deleuze, G. (2009). <em>Cine 1: Bergson y las im\u00e1genes<\/em> (1.\u00aa ed.). Buenos Aires: Editorial Cactus.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Deleuze, G. (2011), <em>Cine 2: Los Signos del Movimiento y el Tiempo <\/em>(1.\u00aa ed.). Buenos Aires: Editorial Cactus.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Deleuze, G. &amp; Guattari, F. (2004).<em> Mil mesetas: capitalismo y esquizofrenia<\/em>. Pre-Textos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Deleuze, G. &amp; Guattari, F. (2023). <em>El Anti Edipo: capitalismo y esquizofrenia<\/em>. Paid\u00f3s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eisenstein, S.(Director). (1925). <em>El Acorazado Potemkin<\/em> [Pel\u00edcula] Goskino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fellini, F. (Director). (1963).<em> 8\u00bd<\/em> [Pel\u00edcula]. Cineriz, Francinex.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fincher, D. (Director). (1999) <em>Fight\u00a0 Club<\/em> [Pel\u00edcula] Atman Entertainment; Fox 2000 Pictures; Knickerbocker Films; Linson Films; New Regency Productions; Regency Enterprises; Taurus Film.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Freud, S. (2018). <em>La interpretaci\u00f3n de los sue\u00f1os.<\/em> Skla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fujita Jun, H. (2020) <em>Cine-Capital: C\u00f3mo las im\u00e1genes devienen revolucionarias<\/em>. Tinta Lim\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Godard, J.-L.(Director). (1962). <em>Vivir su vida<\/em> [Pel\u00edcula]. Les Films de la Pl\u00e9iade.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Kaufman, C. (Director). (2008). <em>Synecdoche, New York<\/em> [Pel\u00edcula]. Sidney Kimmel Entertainment; Likely Story<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Kaufman, C. (Director). (2020). <em>I&#8217;m Thinking of Ending Things<\/em> [Pel\u00edcula]. Likely Story.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Linklater, R. (Director). (2001). <em>Waking Life<\/em> [Pel\u00edcula] Carolco Films<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lynch, D. (Director), &amp; Frost, M. (Guionista). (1990). <em>Lonely Souls<\/em> (Temporada 2, episodio 7) [Episodio de serie de televisi\u00f3n]. En Lynch, D. &amp; Frost, M. (Directores ejecutivos), <em>Twin Peaks<\/em>. Lynch\/Frost Productions<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lynch, D. (2006). <em>Catching the Big Fish: Meditation, Consciousness, and Creativity.<\/em> Tarcherperigee.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Merhige, E. (Director). (1990) Begotten [Pel\u00edcula] Theatre of Material<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tarantino, Q. (Director). (2003). <em>Kill Bill<\/em> [Pel\u00edcula] Miramax.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tarkovski, A. (Director). (1979). <em>Stalker <\/em>[Pel\u00edcula] Mosfilm.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tscherkassky, P. (Director). (1999). <em>Outer Space<\/em> [Cortometraje]. Peter Tscherkassky Filmproduktion.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Weerasethakul, A. (Director). (2021) <em>Memoria <\/em>[Pel\u00edcula]. Kick the Machine Films.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u017bu\u0142awski, A. (1981). <em>Possession <\/em>[Pel\u00edcula]. Gaumont Film Company.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u017bu\u0142awski, A. (1988). <em>On the Silver Globe<\/em> [Pel\u00edcula]. Przedsi\u0119biorstwo Dystrybucji Film\u00f3w.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nada va a llegar, ning\u00fan sonido que escuchar, ni ninguna imagen que entender, solo escarbando en otra dimensi\u00f3n, luego de un ritual, habr\u00e1 algo a lo que acceder, muy propio y popular, digno de transitar y recorrer. 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