{"id":2606,"date":"2025-07-14T19:46:12","date_gmt":"2025-07-14T23:46:12","guid":{"rendered":"https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/?p=2606"},"modified":"2025-07-19T21:09:05","modified_gmt":"2025-07-20T01:09:05","slug":"entrega-final","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/2025\/07\/entrega-final\/","title":{"rendered":"Condensaci\u00f3n(psi): los limites del pliegue"},"content":{"rendered":"\n<p>A lo largo de la historia, el tiempo ha tenido dos grandes maneras de ser interpretado. Por un lado, la vertiente objetiva en donde el tiempo es considerado cronol\u00f3gico, definido por criterios cient\u00edficos como la f\u00edsica, en que el fen\u00f3meno se resume en m\u00faltiplos y subm\u00faltiplos de segundos, aunque puede estar sujeto a cambios dependiendo de las condiciones gravitacionales o cu\u00e1nticas. Este es el llamado tiempo ordinario, es decir continuo, constante, irreversible y direccional (D\u00edaz, 2011; Blagoev et al., 2023). Por otro lado, el tiempo subjetivo est\u00e1 enfocado principalmente en la experiencia, esta puede ser un flujo, duraci\u00f3n, lapso, etc.; as\u00ed pues, se entiende como un proceso en que el sujeto vive e interpreta de diversas maneras el pasado, presente y futuro, estas percepciones pueden ser intrasubjetivas o intersubjetivas, pero siempre haciendo hincapi\u00e9 en la experiencia como un devenir del cual nacen y se proyectan las dimensiones temporales (D\u00edaz, 2011<strong>; <\/strong>Shipp y Jansen, 2021).<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien, con el pasar de los a\u00f1os se han logrado desarrollar lecturas m\u00e1s sofisticadas que integran nuevos elementos complejizadores del problema de la organizaci\u00f3n del tiempo, la disciplina de la psicolog\u00eda se ha ido quedando atr\u00e1s en la integraci\u00f3n de nuevas interpretaciones sobre el tiempo y las temporalidades. En el \u00e1rea cl\u00ednica, la presencia del tiempo objetivo existe, sobre todo, de manera operacional, es decir, la duraci\u00f3n de una sesi\u00f3n, y si es que se aumenta la rigurosidad se podr\u00eda afirmar que tambi\u00e9n cae dentro de criterios subjetivos. Por lo general, las nociones en psicolog\u00eda cl\u00ednica sobre este tema han estado influenciadas desde una epistemolog\u00eda fenomenol\u00f3gica y, por consiguiente, nociones subjetivas del tiempo, esto se puede ver cuando Morales (2012) comenta como el estudio de la yoidad es inseparable de las temporalidades, pues estas son configuradoras del sujeto mismo. El tiempo, la percepci\u00f3n, las vivencias subjetivas y las experiencias se entretejen y ah\u00ed es donde podemos hallar rastros del sujeto, en otro trabajo comentan como el <em>self<\/em> est\u00e1 contenido en horizontes de pasado y futuro que se encuentran en un permanente flujo, adem\u00e1s se alerta de la necesidad de integrar el an\u00e1lisis de las din\u00e1micas del <em>self <\/em>en las lecturas diagn\u00f3sticas, posicionando la mirada desde la fenomenolog\u00eda y de esta manera dar cuenta de c\u00f3mo el sujeto las est\u00e1 experimentando (M\u00fcller, 2011).<\/p>\n\n\n\n<p>En los an\u00e1lisis sobre percepciones y experiencias sobre el tiempo anormal o en patolog\u00edas psicol\u00f3gicas graves, resalta el enfoque de los estudios y tratamientos en la vivencia subjetiva del paciente, lo que permite ver dificultades para relacionarse y moverse por escalas temporales a prop\u00f3sito de posibles mecanismos que subyacen en la sensaci\u00f3n de continuidad temporal. Por lo que se resalta lo peculiar de la vivencia, pues al momento de presentarse en una consulta, el profesional se debe adecuar al sentir temporal de cada paciente e imprimir en cada uno de ellos una temporalidad peculiar y distintiva (Castro, 2010;Giersch et al, 2013). Aunque hay una perspectiva emergente, las terapias breves son una tendencia que surge a ra\u00edz de la creciente demanda de intervenciones m\u00e1s eficaces y eficientes, que se adapten a la heterogeneidad de los requerimientos, y buscan optimizar los recursos utilizados en el tratamiento, como por ejemplo el tiempo. Con un promedio de 8 a 10 sesiones, la Terapia Breve Centrada en Soluciones (TBCS) son un modelo sist\u00e9mico basado en el construccionismo social, con un enfoque breve y centrado en las fortalezas del paciente, as\u00ed como un uso de un lenguaje de soluciones que impulse un cambio en el comportamiento (Le\u00f3n-Wong et al, 2022), es decir, es un modelo que busca acelerar la recuperaci\u00f3n de las personas en donde el uso del lenguaje se transforma en el medio para co-construir una realidad mucho m\u00e1s funcional lo m\u00e1s r\u00e1pidamente posible. A diferencia de las terapias ortodoxas centradas en el tiempo peculiar del sujeto, en estas s\u00ed se puede observar la presencia de una cronolog\u00eda determinada, la cual est\u00e1 respaldada por diversas investigaciones cient\u00edficas como la de Cornejo (2021), en donde se estudia la TBCS en un caso de estr\u00e9s post traum\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Si la disposici\u00f3n de las temporalidades en una terapia psicol\u00f3gica, la cual sol\u00eda privilegiar la interpretaci\u00f3n subjetiva del tiempo, poco a poco empieza a escapar de la pericia del profesional, y pasa a manos de organismos que pueden predefinir y imponer una constituci\u00f3n temporal, alterando en su paso la propia t\u00e9cnica y la subjetivaci\u00f3n que provoca \u00bfQue se puede hacer en este r\u00edgido desencaje?<\/p>\n\n\n\n<p>Es por eso que escrito, a trav\u00e9s de una reinterpretaci\u00f3n del trabajo de Elias en <em>Time: A Essay,<\/em> pretende integrar una nueva lectura posible sobre la cuesti\u00f3n del tiempo y las temporalidades, para as\u00ed, posteriormente enfocarlo en la psicolog\u00eda, con el fin iluminar este problema e introducir nuevos elementos como la t\u00e9cnica, a una discusi\u00f3n que est\u00e1 lejos de ser resuelta.En su libro, Norbert Elias realiza un seguimiento hist\u00f3rico sobre c\u00f3mo se ha operacionalizado el tiempo en las distintas \u00e9pocas y culturas, logrando definir al concepto de \u201ctiempo\u201d como un s\u00edmbolo de una relaci\u00f3n que, un grupo humano, constituye entre dos o m\u00e1s procesos, de los cuales uno cumple la funci\u00f3n de marco de referencia al ser un continuum (Elias, 2010), es decir, un proceso con una secuencia que se repite constantemente, la cual siempre est\u00e1 mediada por componentes culturales. De esta manera, se distancia de la idea de tiempo como capacidad innata y se instala como un triunfo simb\u00f3lico humano.<\/p>\n\n\n\n<p>Son muchos los ejemplos de la noci\u00f3n de tiempo antes expuesta, como en \u00e9pocas primitivas el sol se usaba como proceso de referencia, puesto que tiene la caracter\u00edstica de siempre repetir un mismo patr\u00f3n. Otro ejemplo mucho m\u00e1s tecnificado de continuum en devenir es el reloj, el cual fue configurado para producir una misma secuencia iterativa capaz de usarse como marco referencial permanente. A partir de lo planteado anteriormente, es posible ver c\u00f3mo al articular su noci\u00f3n de tiempo, Elias ignor\u00f3 una caracter\u00edstica que se encuentra en la relaci\u00f3n en s\u00ed misma que existe entre los procesos que intenta relacionar, pues esta es necesariamente artificial, constituy\u00e9ndose como una producci\u00f3n mediadora. El ser humano como entidad en b\u00fasqueda de satisfacer sus necesidades inventa la t\u00e9cnica, entendida como los medios empleados por el ser humano, pero no con el prop\u00f3sito de adaptarse al medio, sino que para adaptar el medio a sus necesidades y reducir las veces en las que el mundo no puede satisfacerlas, lo que en \u00faltimo t\u00e9rmino produce es un mundo sobrenatural que es el lugar aut\u00e9ntico del ser humano (Sanchis, 2014).<\/p>\n\n\n\n<p>Siguiendo lo anterior, esta relaci\u00f3n artificial producida por el humano ser\u00eda en realidad una t\u00e9cnica que permite la emergencia de un tercero de referencia, por lo que m\u00e1s que un proceso de referencia dentro de una relaci\u00f3n es una relaci\u00f3n mediada por la t\u00e9cnica que permite la producci\u00f3n de un objeto de referencia y, por tanto, la producci\u00f3n de un tiempo sobrenatural, un tiempo que es solamente humano, aut\u00e9ntico para \u00e9l mismo, como nos lo deja ver Borges (1949) a trav\u00e9s de su notable cuento <em>El Aleph<\/em>, \u201cya complidos los cuarenta a\u00f1os, todo cambio es un s\u00edmbolo detestable del pasaje del tiempo\u201d (p. 349).<\/p>\n\n\n\n<p>Rose (2019) introduce la noci\u00f3n de <em>techne<\/em> en la psicolog\u00eda, y la define como las formas en que se organizan como una pr\u00e1ctica en t\u00e9rminos de los espacios y lugares en que los psic\u00f3logos ejercen su profesi\u00f3n, la variedad de t\u00e9cnicas disponibles para ellos, sus diferentes modos de operaci\u00f3n y las muy diversas relaciones de autoridad, dominaci\u00f3n y alianza entre los psic\u00f3logos y sus sujetos. En este extracto destaca la variedad de t\u00e9cnicas disponibles en la pr\u00e1ctica de los psic\u00f3logos, las cuales pueden en su ejercicio hacer emerger una variedad de tiempos sobrenaturales. Adem\u00e1s, a trav\u00e9s de esta definici\u00f3n se puede establecer como en el saber-hacer del psic\u00f3logo, este puede producir y reproducir humanos para que se inserten en el mundo sobrenatural de una forma natural, pues la pr\u00e1ctica psicol\u00f3gica cumple una funci\u00f3n normalizadora de esta sobre-realidad.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La psicolog\u00eda, durante la mayor parte del desarrollo de su pr\u00e1ctica y la aplicaci\u00f3n de su t\u00e9cnica, dej\u00f3 a criterio del profesional la capacidad&nbsp; de manipular la temporalidad de la intervenci\u00f3n por la naturaleza subjetiva de su quehacer, pero esto cambio gracias a que la ciencia instala nuevas l\u00f3gicas de intervenci\u00f3n estandarizadas, que producen una alienaci\u00f3n de la temporalidad y del psic\u00f3logo, esto invierte las nociones estandarizadas lo que genera que el tiempo sea el que determine la pr\u00e1ctica y no viceversa, se posicione una temporalidad determinada previa a la aplicaci\u00f3n\/pr\u00e1ctica terap\u00e9utica. Este trabajo, intentar\u00e1 rescatar un tiempo que no responde o, m\u00e1s bien, escapa de las concepciones objetivas y subjetivas, pues apunta a darle respuesta a un problema de orden pr\u00e1ctico en la psicolog\u00eda. Para eso es necesario que estas temporalidades que intentamos analizar surjan contingentemente dentro de un entramado donde lo objetivo y lo subjetivo son solo elementos que se deben relacionar dentro de un enjambre a\u00fan mayor y as\u00ed tener la capacidad de dar una respuesta al problema de \u00bfc\u00f3mo se establecen las temporalidades en una intervenci\u00f3n hoy? Y m\u00e1s a\u00fan, \u00bfpor qu\u00e9 se busca una intervenci\u00f3n m\u00e1s acotada? \u00bfBuscamos acelerar?<\/p>\n\n\n\n<p>Este trabajo se inscribe en la metodolog\u00eda transdisciplinar propuesta por Salazar (2023), a trav\u00e9s del cual se realizar\u00e1 un an\u00e1lisis conceptual y se adoptar\u00e1 una perspectiva de la complejidad que dista de la unificaci\u00f3n lineal. Los transm\u00e9todos permiten un religar\u00e9 entre estrategias, aportes,&nbsp; discusiones&nbsp; y&nbsp; perspectivas investigativas que se pueden utilizar para realizar investigaciones transdisciplinarias.&nbsp; Con el uso de estrategias rizom\u00e1ticas-relacionales se vuelve viable la aparici\u00f3n de causas interrelacionadas y mutables que no buscan la simplificaci\u00f3n del fen\u00f3meno, sino poder dar cuenta las multiplicidades que lo componen sin recurrir a una jerarquizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el fin de poder responder las preguntas previamente planteadas evaluaremos m\u00faltiples agenciamientos o multiplicidades que afectan, se entrelazan y coordinan la composici\u00f3n de temporalidades en la atenci\u00f3n cl\u00ednica. Para lograr esto, se propone el concepto de condensaci\u00f3n(psi) como instrumento de an\u00e1lisis te\u00f3rico. Este concepto surge de la necesidad de formular el fen\u00f3meno de la reconfiguraci\u00f3n de las t\u00e9cnicas en psicolog\u00eda cl\u00ednica presentes en un contexto acelerado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Aceleraci\u00f3n y Modernidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hartmun Rosa (2010) realiza una notable lectura del panorama en el que se insertan las intervenciones hoy en d\u00eda al decir que \u201cla experiencia de la modernizaci\u00f3n es una experiencia de aceleraci\u00f3n\u201d. Con esta afirmaci\u00f3n articula una problem\u00e1tica que atraviesa las pretensiones de este escrito, pues al inscribir una dinamizaci\u00f3n relativamente nueva en las estructuras temporales, tambi\u00e9n modula una experiencia subjetiva original en los sujetos. Esta es caracterizada por la expresi\u00f3n \u201cde pendiente resbaladiza\u201d, que refiere a la disposici\u00f3n de los sujetos a estar en una situaci\u00f3n en la que son permanentemente obligados a ir m\u00e1s r\u00e1pido si quieren mantener el ritmo inestable y l\u00edquido de su entorno, ya sea material o social, y as\u00ed evitar perder la sincronizaci\u00f3n de elementos que est\u00e1n condicionando las subjetividades. La hiperfragmentaci\u00f3n del tiempo tiene distintas implicancias en c\u00f3mo los sujetos configuran sus relaciones, las cuales van desde: dispersi\u00f3n, experiencias de discontinuidad, falta de profundidad, <em>multitasking<\/em>, entre otras. Por otro lado, el capitalismo transforma el tiempo en mercanc\u00eda, lo que resulta en una presi\u00f3n permanente por aprovechar cada fragmento de tiempo de la manera m\u00e1s \u00f3ptima y operativa (Sugarman y Thrift, 2020; Rosa 2010). Por consiguiente, el sujeto instrumentaliza sus relaciones en pos de lo funcional y lo optimizado. Dentro del escenario descrito, las formas tradicionales de realizar psicoterapia se ven cuestionadas y envueltas en una paradoja; por un lado, la psicolog\u00eda no puede ser ajena a las formas de subjetividad contingentes. Por otro lado, la t\u00e9cnica psicol\u00f3gica requiere de elementos como la profundidad y la continuidad para ser efectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>La alienaci\u00f3n entendida como una relaci\u00f3n sin relaci\u00f3n (Lopez-Deflory, 2021) es el concepto clave que permite entender las consecuencias de la aceleraci\u00f3n. Si bien, no es sorpresa que la psicolog\u00eda intenta decodificar esta nueva experiencia subjetiva, dentro de este contexto, la TBCS funciona, m\u00e1s bien, como dispositivo alienante, pues por la naturaleza de su t\u00e9cnica, la cual se enfoca objetivos intraps\u00edquicos espec\u00edficos, produce la ilusi\u00f3n que el exterior es algo completamente desprendido del sujeto, como si el mundo y sus cualidades no lo afectaran, dado que el paciente tiene la posibilidad de acceder a un servicio que trabaja alienado del tiempo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bienestar basado en evidencia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La psicolog\u00eda, a lo largo de su historia, ha cambiado de enfoque en m\u00faltiples ocasiones; sin embargo, en la actualidad, nos encontramos con el ascenso de la psicolog\u00eda basada en evidencia, la cual comprende tanto el diagn\u00f3stico como el tratamiento de los distintos trastornos que han sido contrastados cient\u00edficamente (Echebur\u00faa et al, 2010). La aparici\u00f3n de este enfoque ha permitido la formulaci\u00f3n de prototipos estandarizados de intervenci\u00f3n cl\u00ednica, los cuales han mediado una reconfiguraci\u00f3n en la relaci\u00f3n paciente-terapeuta. Estas nuevas t\u00e9cnicas y tecnolog\u00edas de valor objetivo confieren a la pr\u00e1ctica psicol\u00f3gica de un poder que es entendido como verdadero, evidente y capaz de solucionar malestares eficazmente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Echebur\u00faa et al, (2010) describe c\u00f3mo las demandas terap\u00e9uticas se han transformado en los \u00faltimos a\u00f1os, evidenciando la necesidad de la psicolog\u00eda por adaptarse a una nueva realidad en la necesita ser eficiente. Sin embargo, se ha dejado al ser humano sufriente, se desatiende la singularidad a favor de instalar un instrumento est\u00e1ndar que traduzca la heterogeneidad social en datos homog\u00e9neos, esta operaci\u00f3n es v\u00e1lida a trav\u00e9s un r\u00e9gimen de verdad emp\u00edrico que respalda la operaci\u00f3n (Foucault, 2006). Tal respaldo produce que la psicolog\u00eda basada en evidencia se transforme un canon de atenci\u00f3n, un r\u00e9gimen que articula pr\u00e1cticas y materiales en torno a los pacientes de atenci\u00f3n en salud mental, esto no solo constituye una orientaci\u00f3n espec\u00edfica, sino tambi\u00e9n es demandada por los sujetos (Mendez y Vanegas, 2010). Estos, al adentrarse en l\u00f3gicas de eficiencia y eficacia, se ven atravesados por formas de gesti\u00f3n de rendimiento que reconfiguran su subjetividad. Para poder lograr estos resultados, es necesario reducir al sujeto a s\u00f3lo los procesos cerebrales que le ocurren, esto facilita el control de las variables al reducirlas a elementos enteramente materiales, lo que separa al sujeto de otros procesos que lo podr\u00edan estar atravesando, un ejemplo de esto es el intento de explicar la conducta humana solamente por el funcionamiento cerebral y conexiones neuronales. La recodificaci\u00f3n de la subjetividad en t\u00e9rminos neurobiol\u00f3gicos se ve puesta en duda por sociedades en las que esta puede comprenderse como una co-construcci\u00f3n con elementos no- humanos, de maneras relaciones y no deterministas (Jensen &amp; Blok, 2013).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Gesti\u00f3n de recursos (in)humanos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es preciso destacar que la necesidad de gestionar los recursos como un elemento que propici\u00f3 el surgimiento de las TBCS. Las crecientes demandas en torno a tem\u00e1ticas de salud mental han influido en c\u00f3mo los sistemas gubernamentales coordinan y organizan las estrategias de intervenci\u00f3n, se plantean nuevas formas de gobernar las subjetividades y de dirigir los deseos. En este contexto se articula el problema de la eficiencia en psicoterapia, de la necesidad de distribuir recursos limitados de manera racional a la mayor poblaci\u00f3n posible, pues los sistemas de salud no suelen contar con los recursos necesarios para toda la demanda y nace la necesidad de determinar cu\u00e1ntas las sesiones m\u00ednimas para que un proceso psicoterap\u00e9utico sea efectivo. Un estudio realizado en universitarios expone que, en t\u00e9rminos de eficiencia, la terapia limitada a 12 sesiones es preferible a la terapia sin l\u00edmites, pues los pacientes dejaron de presentar indicadores cl\u00ednicos, esta investigaci\u00f3n obtuvo esos resultados a trav\u00e9s de una escala de medici\u00f3n cuantitativa (Painep\u00e1n y K\u00fchne, 2012). Es decir, a trav\u00e9s del uso de herramientas t\u00e9cnicas, cient\u00edficas y objetivas es posible traducir los modos de existencia de cada persona, y modular su subjetividad en breves periodos de tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>La psicolog\u00eda cl\u00ednica afronta el problema y reto de obtener resultados positivos que puedan contrastar con indicadores est\u00e1ndar y, adem\u00e1s, hacerlo en el tiempo m\u00e1s breve posible. Una de las soluciones ha sido producir protocolos estandarizados para determinados malestar o trastornos, con respaldo emp\u00edrico que se traduce un \u00e9xito terap\u00e9utico y en una disminuci\u00f3n de sesiones (Bernaldo-de-Quir\u00f3s et al., 2013). Al realizar esta clase de intervenciones, se individualiza el problema, pero homogeniza las formas de sufrimiento, las cuales se traducen en ciertos criterios que coinciden con un protocolo espec\u00edfico y una forma particular de tratamiento que pueda aprehender al sujeto y recortar su complejidad subjetiva en s\u00edntomas observables. Se transforma la manera de analizar al paciente, abandonando la idea de sujeto singular y \u00fanico, para tender a un sistema de costos y beneficios que pretende reparar al sujeto con los menores recursos, en el menor tiempo realizable.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tipos de perturbaciones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los servicios de atenci\u00f3n en salud tienden a clasificar toda clase de problemas con lo que se puedan enfrentar, construyendo el malestar en un asunto t\u00e9cnico, el cual debe resolverse velozmente. Esto ocurre en particular en la psicolog\u00eda cl\u00ednica, al categorizar distintos \u201ctipos de perturbaciones\u201d. Se encontr\u00f3 que uno de los factores relacionados a mayor efectividad y duraci\u00f3n del tratamiento psicol\u00f3gico es el nivel inicial de perturbaci\u00f3n mental, es decir, sujetos con diagn\u00f3sticos relacionados a perturbaciones afectivas y conductuales leves exponen mayor mejor\u00eda, a diferencia de patolog\u00edas como la paranoia y la esquizofrenia, las cuales presentan pobres indicadores de mejor\u00eda. Asimismo, los pacientes diagnosticados como psic\u00f3ticos o personalidades lim\u00edtrofes suelen sufrir deterioro en el proceso terap\u00e9utico lo que dificulta su tratamiento (Santib\u00e1\u00f1ez et al., 2008). La categorizaci\u00f3n de malestares supone una suerte de anatom\u00eda ps\u00edquica, la cual es posible de diseccionar. Se da a entender la posibilidad de que una cierta especialidad psicol\u00f3gica, desarrolle herramientas con el prop\u00f3sito de tratar una parte particular de un cuerpo imaginario, el cual es posible de ser separado, comprendido y producido por partes. Asumir esta visi\u00f3n podr\u00eda implicar una fragmentaci\u00f3n del saber psicol\u00f3gico, puesto que los profesionales necesitar\u00edan especializarse en cierto tipo de malestar que se encuentra en un lugar espec\u00edfico de un cuerpo que es producido por la misma t\u00e9cnica, una corporalidad sobrenatural.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Obviando el juicio moral que conlleva la palabra perturbaci\u00f3n, los psic\u00f3logos, al producir estas pr\u00e1cticas, conforman un marco normativo de lo que es posible de ser atendido dentro de los periodos de tiempo previamente determinados. Por lo tanto, inevitablemente se precarizan subjetividades con mayor complejidad en sus \u201cperturbaciones\u201d o que no caen dentro del molde temporal que fue establecido. Con esto se corre el riesgo de disminuir las posibilidades de mejor\u00eda en trastornos complejos como esquizofrenia, personalidades lim\u00edtrofes o psicosis, a medida que aumentan este tipo de intervenciones aceleradas. Ergo, se generaliza la \u201cverdad\u201d de que las personas que necesitan menos la terapia son las que recibir\u00e1n el mayor beneficio de ella, pues los individuos con perturbaciones m\u00e1s graves tienen peores resultados.<\/p>\n\n\n\n<p>A trav\u00e9s del proceso previamente expuesto, las perturbaciones complejas se transforman en alteridad, configuran un otro que es expuesto a distintos y, quiz\u00e1s, nuevos tipos de violencias. Adem\u00e1s de quedar fuera del r\u00e9gimen de reconocimiento (Butler, 2009), los sujetos altamente perturbados son excluidos del tejido social acelerado al no poder calzar con la velocidad normativa y se exhibe que la complejidad representa un desajuste dentro de las l\u00f3gicas aceleradas al no adaptarse dentro del flujo preestablecido.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Comorbilidad y N\u00famero de t\u00e9cnicas aplicadas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Estudios muestran que existen dos factores que sobresalen al momento de la predicci\u00f3n sobre la duraci\u00f3n de un tratamiento. Por un lado, un paciente que presenta m\u00e1s de un problema requerir\u00e1 intervenciones m\u00e1s largas. Por el otro, se expone a la prolongaci\u00f3n del tratamiento dado al mayor n\u00famero de t\u00e9cnicas utilizadas. Estas caracter\u00edsticas destacan en importancia en los estudios sobre eficiencia y efectividad, aunque tambi\u00e9n suelen intentar evitarse, lo que es contradictorio pues estudios muestran que esto es muy habitual en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica profesional (Ballesteros et al., 2012; Bernaldo-de-Quir\u00f3s et al., 2013), dejando el cuestionamiento de qu\u00e9 tanta heterogeneidad puede captar las t\u00e9cnicas cl\u00ednicas aceleradas.<\/p>\n\n\n\n<p>No es sorpresa que el ensamble de estos factores resulta en un aumento del tiempo terap\u00e9utico, pues a mayor cantidad de problemas con m\u00e1s de un \u00e1rea vital afectada, son necesarias m\u00e1s t\u00e9cnicas heterog\u00e9neas para modificar conductas desadaptativas. Lo anterior deriva en un aumento inevitable del tiempo cl\u00ednico para tratar a un paciente y que el tratamiento produzca alg\u00fan tipo de mejora. Asimismo, implementar una variedad de t\u00e9cnicas podr\u00eda implicar una descoordinaci\u00f3n del flujo de la terapia al no ser todas compatibles en su uso.<\/p>\n\n\n\n<p>Dentro del contexto de aceleraci\u00f3n, la presencia de estos dos factores en conjunto representa una tensi\u00f3n sostenida en la psicolog\u00eda cl\u00ednica, ya que se busca no solo disminuir el n\u00famero de t\u00e9cnicas, sino que paralelamente, instaurar un nuevo r\u00e9gimen acelerado que obliga a los profesionales a tener precisi\u00f3n quir\u00fargica en los diagn\u00f3sticos. Mientras antes se determine cu\u00e1l es la problem\u00e1tica antes se podr\u00e1 aplicar la t\u00e9cnica espec\u00edfica necesaria. Si bien, determinar cu\u00e1l es diagn\u00f3stico particular del sujeto permite organizar seg\u00fan este r\u00e9gimen. Esto solo funciona cuando no existen m\u00faltiples afectaciones que atraviesan al sujeto, es decir, la presencia de la comorbilidad tensiona esta pretensi\u00f3n, la imposibilita en cierta medida al ser inabarcable con una sola t\u00e9cnica.<\/p>\n\n\n\n<p>La tensi\u00f3n descrita produce que los psic\u00f3logos se vean en la necesidad de apoyarse en tecnolog\u00edas que faciliten y aceleren el an\u00e1lisis de datos, con esto se agiliza el proceso diagn\u00f3stico, la selecci\u00f3n de la t\u00e9cnica y, por consiguiente, la duraci\u00f3n de la terapia (Gordon &amp; Turnbull, 2024). La inclusi\u00f3n de estas nuevas materialidades viene a generar arreglos pr\u00e1cticos que puedan facilitar la aceleraci\u00f3n de las temporalidades en intervenciones, le brinda a la t\u00e9cnica psicol\u00f3gica nuevas herramientas que disminuyan el azar diagn\u00f3stico, aumentado las probabilidades de acertar en la elecci\u00f3n del tratamiento m\u00e1s adecuado al malestar del paciente. Adem\u00e1s, mientras m\u00e1s se introduce la tecnolog\u00eda en la psicoterapia, m\u00e1s se automatiza la pr\u00e1ctica de esta, lo que favorece la gesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El lugar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Otro eje que atraviesa y cambia la manera en que la t\u00e9cnica psicol\u00f3gica compone sus temporalidades es el lugar en donde se realizan las sesiones. Foladori (2021) comenta que el lugar es el espacio que se articula para el trabajo anal\u00edtico, este puede ser cualquier espacio para la escucha de lo inconsciente; sin embargo, debe ser establecido y acordado con los pacientes en el encuadre, ya que implica un grado de intimidad imprescindible que posibilita la pr\u00e1ctica. La flexibilidad al momento de determinar el lugar en cual se realizar\u00e1 la intervenci\u00f3n permite que se configuren m\u00faltiples espacios que facilitan el acceso a una mayor cantidad de pacientes que tienen a su disposici\u00f3n una cantidad heterog\u00e9nea de dispositivos para elegir y, dependiendo de las circunstancias en las que se encuentren los sujetos, tender\u00e1n a una u otra opci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Apoyados o influidos por las tecnolog\u00edas (Foladori, 2021), en los \u00faltimos a\u00f1os se han constituido distintos lugares terap\u00e9uticos a partir de diferentes materialidades, circunstancias y procesos que median y modifican la t\u00e9cnica terap\u00e9utica. Al usar otras v\u00edas a distancia, como pueden ser telef\u00f3nicas o virtuales (Skype, Meet, WhatsApp, etc.), el analista deja de ser el responsable de garantizar la intimidad del espacio. En esos casos, la tarea debe ser resuelta por el paciente, el cual vaga por m\u00faltiples lugares que puedan articular un sitio en el que se le permite hablar libremente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Condensaci\u00f3n(psi): el tiempo cl\u00ednico como asunto t\u00e9cnico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es concebible que los elementos previamente descritos articulan una nueva manera de realizar y producir psicoterapia, impulsada por l\u00f3gicas de eficiencia y eficacia que configuran nuevas subjetividades. Se consideran 2 aspectos que justifican y describen este cambio, y se desarrollara el concepto de condensaci\u00f3n(psi), como producto del an\u00e1lisis de los ensambles y transformaciones en la psicoterapia contempor\u00e1neas:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl problema siempre es habitar el mundo\u201d (Deleuze, 2004). Es posible concebir que las multiplicidades descritas son nuevos elementos que modifican la forma de habitar, la emergencia de estos componentes ha (re)configurado las t\u00e9cnicas institucionales con el prop\u00f3sito de acomodarlas a la aceleraci\u00f3n contempor\u00e1nea, pero este cambio provoc\u00f3 una descoordinaci\u00f3n entre la subjetividad de los pacientes y las nuevas producciones temporales que las instituciones empezaron a disponer. El surgimiento de nuevas t\u00e9cnicas de intervenci\u00f3n terap\u00e9utica act\u00faa como intentos de aprehender las recientes composiciones subjetivas aceleradas. Los modelos como la TBCS, instauran un cambio institucional al volverse el marco de referencia para producir temporalidades terap\u00e9uticas, lo que implica un cambio en la producci\u00f3n de subjetividades, en la forma en que se codifican y decodifican los sujetos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La forma de validar el cambio institucional es a trav\u00e9s de un r\u00e9gimen de justificaci\u00f3n (Th\u00e9venot, 2001), el cual demanda un alto grado de legitimidad y que es cumplido por el respaldo cient\u00edfico en t\u00e9rminos de eficiencia y eficacia. El entretejido de elementos como el contexto en aceleraci\u00f3n, el aumento de la demanda en salud mental, el nacimiento de tecnolog\u00edas complementarias a los tratamientos y los resultados que respaldan el uso de metodolog\u00edas acotadas, estos y otros elementos elevan la legitimidad del cambio institucional. El r\u00e9gimen permite instalar tiempos a altas velocidades, no solo como preferibles en t\u00e9rminos de eficiencia y eficacia, sino como buenos en s\u00ed mismos, constituyendo el cambio de un tiempo indefinido a uno definido y acotado como intr\u00ednsecamente bueno, se facilita la coordinaci\u00f3n de lo m\u00faltiple y su flujo. Simult\u00e1neamente, se valida la instauraci\u00f3n de un r\u00e9gimen de aceleraci\u00f3n en las pr\u00e1cticas de salud mental hasta el punto de inscribirse como sentido com\u00fan de los profesionales. Se vuelve lo normal la b\u00fasqueda de acotar, establecer y determinar par\u00e1metros menos flexibles, ajustarse a l\u00f3gicas de eficiencia que responden a una homogeneizaci\u00f3n de los malestares en protocolos; sin embargo, se ignora qu\u00e9 nuevos modos de subjetivaci\u00f3n producen siempre&nbsp; nuevos modos de exclusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Validar una justificaci\u00f3n hasta que se transforme en sentido com\u00fan implica, en este caso, la naturalizaci\u00f3n de la t\u00e9cnica y en esta operaci\u00f3n se corre el riesgo de naturalizar tambi\u00e9n las condiciones de posibilidad de un fen\u00f3meno. Este peligro nos fue advertido por Ortega y Gasset (2009), pues considerar a los fen\u00f3menos como si \u201csiempre estuvieron ah\u00ed\u201d obviando los procesos hist\u00f3ricos, las relaciones, los reg\u00edmenes y los dispositivos que permitieron su emergencia, produce una relaci\u00f3n autom\u00e1tica con el fen\u00f3meno, en este caso con las intervenciones aceleradas, lo que obstaculiza el cuestionamiento y la reflexi\u00f3n sobre estas pr\u00e1cticas. Considerar el tiempo terap\u00e9utico como hecho dado, innegociable y neutro, produce que se instalen temporalidades previamente determinadas como par\u00e1metros de normalidad, el est\u00e1ndar, lo deseado. Instalar un modo de normalidad en el tiempo cl\u00ednico, tambi\u00e9n implica establecer modos anormales, tiempos ileg\u00edtimos, los cuales quedan expuestos a violencias epist\u00e9micas. Si sumado a esto, consideramos que el tiempo se alinea con el profesional, se automatiza una forma de gestionar los yos y, con esto, el profesional pierde su agencia sobre este par\u00e1metro y, con ello, la posibilidad de exponer al dispositivo terap\u00e9utico como t\u00e9cnica no neutral.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa subjetivaci\u00f3n es siempre un problema de plegaz\u00f3n\u201d (Rose, 2019). Los plegamientos son entendidos como relaciones sin interior esencial, en donde su adentro es un plegamiento de un exterior. Adem\u00e1s, son caracterizados por incorporar sin totalizar, internalizar sin unificar, reunir discontinuamente, en las formas de dobleces, pliegues que constituyen superficies, espacios, flujos y relaciones, y tambi\u00e9n. Deleuze (2004) comenta c\u00f3mo el pliegue es creado s\u00f3lo a trav\u00e9s de su pr\u00e1ctica, por lo tanto, la psicolog\u00eda cl\u00ednica se podr\u00eda entender como una pr\u00e1ctica terap\u00e9utica de la subjetividad que act\u00faa en forma de dispositivo capaz de realizar y analizar plegamientos de las multiplicidades que conforman a los sujetos. Al igual que desenvolver una alfombra enrollada, la t\u00e9cnica con la que se lleva a cabo la pr\u00e1ctica cl\u00ednica permite el pliegue, el despliegue y el repliegue de la historia, las vivencias y los malestares de los pacientes, cada uno de estos plegaz\u00f3nes son posibles trayectorias din\u00e1micas en la pr\u00e1ctica psicoterap\u00e9utica (De Souza S\u00e1nchez, 2017). Con el paso de las sesiones, se desdobla al sujeto, se pliega y repliega para modular y repasar el dise\u00f1o, esto permite al terapeuta trabajar en distintas superficies, diferentes espacios sin desconsiderar algunas zonas o despreciar otras \u00e1reas. As\u00ed es posible evaluar el mundo entero de los sujetos y, dependiendo del dise\u00f1o que tengan, las exterioridades que se hayan plegado hacia el interior se podr\u00eda configurar una temporalidad, la cual se acomodar\u00e1 a cada sujeto y sus propios pliegues (Rose, 2019; Deleuze, 2004). Las din\u00e1micas de plegamientos de multiplicidades producen el tercero de referencia que orienta las psicoterapias, la forma en la que la multiplicidad es plegada y desplegada hace que emerjan objetos referenciales.<\/p>\n\n\n\n<p>Se propone el concepto de condensaci\u00f3n (psi) como herramienta te\u00f3rica con el fin de ofrecer una lectura descriptiva y esclarecer el funcionamiento de los modelos cl\u00ednicos acelerados, como dispositivos de producci\u00f3n subjetiva y temporal. De esta manera, conceptualizar el proceso t\u00e9cnico en el que ciertos dispositivos cl\u00ednicos contempor\u00e1neos fuerzan a las subjetividades a ser comprimidas para calzar en un molde temporal preestablecido. El concepto surge al diferenciar los procesos terap\u00e9uticos descritos de metodolog\u00edas tradicionales con los modelos acelerados como TBCS, los cuales, organizados por un r\u00e9gimen de aceleraci\u00f3n, alteran los procesos de plegamiento en pos de la eficiencia y el control. Con el fin de evitar el despliegue interno, la t\u00e9cnica realiza un esfuerzo enorme de pliegue y repliegue a mucha presi\u00f3n, lo que minimiza el posible despliegue y devenir del sujeto. La condensaci\u00f3n es el proceso en el cual los m\u00faltiples espacios que conforman las intervenciones psicoterap\u00e9uticas son constre\u00f1idos bajo l\u00f3gicas de eficiencia, es decir, los pliegues del sujeto, estos se ven comprimidos y acelerados de forma t\u00e9cnica, se suprime el despliegue para tender hacia lo funcional y operativo. Esto siendo una consecuencia y no siempre una metodolog\u00eda deliberada, un efecto de los reg\u00edmenes, relaci\u00f3n de poder, instituciones y materialidades bajo los cuales se organizan, componen y modulan las intervenciones psicol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n<p>El concepto intenta describir c\u00f3mo ciertas metodolog\u00edas aceleradas buscan administrar la experiencia, no repensar, plegar sin dejar desplegar, limitando el devenir en un procedimiento anti-rizom\u00e1tico que suprime lo emergente y contingente para tender a lo operativo y lo predecible. Al producirse la condensaci\u00f3n se podr\u00edan comprimir las temporalidades y simult\u00e1neamente las subjetividades, lo que acelerar\u00eda las terapias psicol\u00f3gicas. Si pensar y existir no se mueven al un\u00edsono, es posible comprimir el pensar y favorecer la existencia como acto plenamente funcional (Torres, 2024), como presencia sin sentido del ahora que es legitimada a partir de teor\u00edas, test, diagn\u00f3sticos y terapias.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que nos deja con la pregunta: \u00bfQu\u00e9 subjetividades buscamos condensar? \u00bfQu\u00e9 o qui\u00e9nes quedan fuera cuando condensamos?<\/p>\n\n\n\n<p>Si a trav\u00e9s de metodolog\u00edas espec\u00edficas, podemos condensar pliegues, de igual modo ser\u00eda posible producir diagramas, pero ya no con el objetivo de volverlos generalizables, sino con el fin de gestionar desde lo particular. En este contexto, la condensaci\u00f3n opera como una torsi\u00f3n de los pliegues que habilita la configuraci\u00f3n de ritmos, estos entendidos como una manera de comunicar o coordinar distintos espacios y medios (Roa-Corredor, 2015). Con el uso de ritmos espec\u00edficos, producidos para que sean ontol\u00f3gicamente acelerados y compactos, deja de ser necesaria la b\u00fasqueda generalizar conexiones, relaciones, multiplicidades y superficies.<\/p>\n\n\n\n<p>Si condensamos la coordinaci\u00f3n para producir ritmos veloces, la complejidad del sujeto deja de ser algo insondable por la t\u00e9cnica psicol\u00f3gica. Pasa a ser una entidad cuyas variables que conforman su interioridad, aquello que ha sido trazado para crear espacios y dobleces, puede ser capturados por la pr\u00e1ctica psicol\u00f3gica en un par de sesiones. Dado que la cantidad misma de ensambles, momentos, l\u00edneas y exterioridades que modelan al paciente se condensan hasta lo manipulable, produce que, en \u00faltima instancia, la terapia se transforme en una especie de laboratorio herm\u00e9tico. Esto simplifica al sujeto hasta el punto donde su subjetividad deja de ser un problema al momento gestionar y pasa a ser un facilitador de la eficiencia (Rose, 2019). Ya no se trata de entender al paciente, sino de transitarlo a altas velocidades. En la conformaci\u00f3n de este r\u00e9gimen, el ritmo confecciona el tiempo en la terapia, de igual modo que las subjetividades id\u00f3neas para enlazarse con ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante este panorama, una l\u00ednea de fuga que ser\u00eda interesante explorar consiste en las metodolog\u00edas comunitarias o colectivas, que permitan la acci\u00f3n y producci\u00f3n de temporalidades situadas, heterog\u00e9neas y dif\u00edcilmente pre-establecidas, pues se sumergen en un flujo colectivo que hace incalculables las predicciones. Se tratar\u00eda propiciar zonas donde los malestares surjan en conjunto, a diferencia las TBSC en las cuales se trata al individuo aislado y patologizado. Es imperativo favorecer un devenir plural, compartido, afectivo, el cual debe actuar como plataforma de resistencia a reg\u00edmenes de aceleraci\u00f3n que buscan condensar la experiencia y cerrar su despliegue. En este sentido, el profesional y su t\u00e9cnica ocupan un lugar fundamental, su intervenci\u00f3n no debe funcionar como dispositivo de captura de flujos, que normaliza y recorta tiempo, sino como un posibilitador del devenir rizom\u00e1tico, de ensamblajes contingentes de los sujetos colectivos. De esta manera, se evita gestionar s\u00edntomas individuales y se pasa a tejer temporalidades colectivas las cuales articulan otras formas de habitar el tiempo y sufrimiento, alejadas de l\u00f3gicas de eficiencia y eficacia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>A modo de conclusi\u00f3n: (re)introducir el tiempo como problema<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Durante el transcurso de este trabajo se examin\u00f3 el problema que se enfrentan actualmente las intervenciones cl\u00ednicas: la presi\u00f3n en aumento por alcanzar la mayor poblaci\u00f3n con los menores recursos sin sacrificar profundidad en la t\u00e9cnica terap\u00e9utica en un contexto acelerado. Dentro de este margen, se analizaron m\u00faltiples agenciamientos que conforman las temporalidades cl\u00ednicas insertas en la tensi\u00f3n previamente descrita, dentro de los cuales encontramos reg\u00edmenes de aceleraci\u00f3n, evidencia usada como par\u00e1metro de bienestar, gesti\u00f3n y organizaci\u00f3n de los malestares, entre otros. Ante el panorama expuesto, esta investigaci\u00f3n reintroduce la variable temporal como aspecto necesario de describir y criticar, dado que la aceleraci\u00f3n contempor\u00e1nea ha configurado un nuevo r\u00e9gimen de intervenci\u00f3n cl\u00ednico que condensa subjetividades y temporalidades hasta volverlas gestionables.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se ha visto, el escrito pretende problematizar el tiempo psicoterap\u00e9utico m\u00e1s all\u00e1 del dualismo cl\u00e1sico, integrando la objetividad y la subjetividad como elementos puestos en relaci\u00f3n y tensi\u00f3n, dentro de un enjambre a\u00fan mayor que se produce contingentemente en la pr\u00e1ctica de una t\u00e9cnica. Intentar inscribir una temporalidad predeterminada a las maneras de intervenir a sujetos pareciera ser un paso en falso que solo responde a favor de l\u00f3gicas de aceleraci\u00f3n, eficiencia y eficacia. Continuar con estas metodolog\u00edas breves, como las TBCS, aumenta el riesgo de caer en violencias epist\u00e9micas y precarizar subjetividades que no pueden calzar dentro de los l\u00edmites temporales establecidos. Dentro de este marco, las temporalidades deber\u00edan emerger con relaci\u00f3n a cada paciente y los m\u00faltiples pliegues que lo componen; sin embargo, esto no resuelve el problema del aumento de demanda en torno a patolog\u00edas de salud mental, por ello, se propone explorar metodolog\u00edas y t\u00e9cnicas colectivas.<\/p>\n\n\n\n<p>Rosa (2010) propone el concepto de resonancia y sugiere que las maneras de habitar y existir en el entramado social no deben regirse por criterios de aceleraci\u00f3n, crecimiento e innovaci\u00f3n. Es pertinente cuestionar la direcci\u00f3n hacia donde tienden las t\u00e9cnicas y pr\u00e1cticas psicoterapia, pues si entendemos la aceleraci\u00f3n como malestar en s\u00ed mismo y originador de patolog\u00edas ps\u00edquicas, las terapias breves solo estar\u00edan operando en a favor del malestar y de los mecanismos de producci\u00f3n de la velocidad. La psicolog\u00eda debe operar en favor de posibilitar, mantener y establecer relaciones no alineadas entre el sujeto y el mundo, pues su quehacer sostiene el papel pol\u00edtico, social y cultural que conlleva toda producci\u00f3n de subjetividad y su ensamble temporal.<\/p>\n\n\n\n<p>En vista de lo tratado en este trabajo, la temporalidad no puede ser considerada como un par\u00e1metro dado ni preestablecido. Se deben considerar distintas velocidades dependiendo de las subjetividades tratadas, permitiendo su movimiento impredecible y de esta manera, las terapias, deben construirse como espacios de subversi\u00f3n frente a la aceleraci\u00f3n contempor\u00e1nea. Ignorar las condiciones que producen tiempos normalizados y evitar problematizar las implicaciones pol\u00edticas, subjetivas y t\u00e9cnicas nos acerca cada vez m\u00e1s a la posibilidad de afirmar, en un sentido nietzscheano, la muerte de la psicoterapia, al menos como la hemos concebido hasta ahora.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ballesteros, F., Fern\u00e1ndez, P., &amp; Labrador, F. J. (2012). Factores que influyen en la duraci\u00f3n de los tratamientos psicol\u00f3gicos emp\u00edricamente apoyados. <em>Anales de Psicolog\u00eda<\/em>, <em>29<\/em>(1). <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.6018\/analesps.29.1.139361\">https:\/\/doi.org\/10.6018\/analesps.29.1.139361<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Bernaldo-de-Quir\u00f3s, M., Labrador, F. J., Estupi\u00f1\u00e1, F. J. &amp; Fern\u00e1ndez-Arias, I. (2013). La duraci\u00f3n de los tratamientos psicol\u00f3gicos: diferencias entre casos de corta, media y larga duraci\u00f3n. <em>Universitas Psychologica, <\/em>12(1), 21-30.<\/p>\n\n\n\n<p>Blagoev, B., Hernes, T., Kunisch, S., &amp; Schultz, M. (2023). Time as a Research Lens: A Conceptual Review and Research Agenda. <em>Journal of Management<\/em>, <em>50<\/em>(6), 2152-2196.<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1177\/01492063231215032\"> <\/a><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1177\/01492063231215032\">https:\/\/doi.org\/10.1177\/01492063231215032<\/a> (Original work published 2024)<\/p>\n\n\n\n<p>Borges, J. (2014). <em>Cuentos completos<\/em>. Debolsillo.<\/p>\n\n\n\n<p>Butler, J. (1993). <em>Bodies that matter: On the discursive limits of \u201csex\u201d. <\/em>Routledge.<\/p>\n\n\n\n<p>Cornejo, M. (2021). Terapia breve centrada en soluciones en un caso de trastorno de estr\u00e9s post traum\u00e1tico. <em>Ajayu \u00d3rgano de Difusi\u00f3n Cient\u00edfica del Departamento de Psicolog\u00eda UCBSP<\/em>, <em>19<\/em>(1), 160-194. <a href=\"http:\/\/www.scielo.org.bo\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S2077-21612021000100006&amp;lng=es&amp;tlng=es\">http:\/\/www.scielo.org.bo\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S2077-21612021000100006&amp;lng=es&amp;tlng=es<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Deleuze, G. (2004) <em>El pliegue. Leibniz y el Barroco<\/em>. Paid\u00f3s. (Original publicado en 1988).<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00edaz, J. L. (2011). Cronofenomenolog\u00eda: El tiempo subjetivo y el reloj el\u00e1stico. <em>Salud mental, 34<\/em>(4), 379-389. <a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-33252011000400010&amp;lng=es&amp;tlng=es\">http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-33252011000400010&amp;lng=es&amp;tlng=es<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>De Souza S\u00e1nchez, P. M. (2017). <em>El pliegue en la arquitectura. The Fold in Architecture.<\/em>&nbsp; [Tesis Doctoral, Universidad Polit\u00e9cnica de Madrid]. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.20868\/UPM.thesis.47994\">https:\/\/doi.org\/10.20868\/UPM.thesis.47994<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Echebur\u00faa, E., De Corral Gargallo, P., &amp; Salaberr\u00eda, K. (2010). Efectividad de las terapias psicol\u00f3gicas\u202f: un an\u00e1lisis de la realidad actual. <em>Revista de Psicopatolog\u00eda y Psicolog\u00eda Cl\u00ednica<\/em>, 15(2). <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.5944\/rppc.vol.15.num.2.2010.4088\">https:\/\/doi.org\/10.5944\/rppc.vol.15.num.2.2010.4088<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>El\u00edas, N. (2010). <em>Sobre el tiempo<\/em> (G. Hirata, Trans.; H. Vera, Pr\u00f3l.). Fondo de Cultura Econ\u00f3mica. (Trabajo original publicada en 1984)<\/p>\n\n\n\n<p>Foucault, M. (2006). <em>Seguridad, territorio, poblaci\u00f3n<\/em>. Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p>Garc\u00eda, E. (2010). La vivencia del tiempo en la psicolog\u00eda normal y en la patol\u00f3gica, II.<em> Revista de la Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Neuropsiquiatr\u00eda, 30<\/em>(1), 137-143. <a href=\"http:\/\/scielo.isciii.es\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0211-57352010000100008&amp;lng=es&amp;tlng=es\">http:\/\/scielo.isciii.es\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0211-57352010000100008&amp;lng=es&amp;tlng=es<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Giersch, A., Lalanne, L., Van Assche, M., &amp; Elliott, M. A. (2013). On disturbed time continuity in schizophrenia: an elementary impairment in visual perception. <em>Frontiers in psychology<\/em>, <em>4<\/em>, 281. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3389\/fpsyg.2013.00281\">https:\/\/doi.org\/10.3389\/fpsyg.2013.00281<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Gordon, S. F., &amp; Turnbull, B. (2024). Adopci\u00f3n de la inteligencia artificial en el campo de la psicolog\u00eda. <em>Psicolog\u00eda Iberoamericana<\/em>, <em>31<\/em>(2). <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.48102\/pi.v31i2.547\">https:\/\/doi.org\/10.48102\/pi.v31i2.547<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Jensen, C. B., &amp; Blok, A. (2013). Techno-animism in Japan: Shinto Cosmograms, Actor-network Theory, and the Enabling Powers of Non-human Agencies. <em>Theory Culture &amp; Society, 30(2)<\/em>, 84-115. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1177\/0263276412456564\">https:\/\/doi.org\/10.1177\/0263276412456564<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Le\u00f3n-Wong, V. C., Heras-Benavides, D., y Polo-Mart\u00ednez, M. (2022). Terapia breve centrada en soluciones y terapia de aceptaci\u00f3n y compromiso para la depresi\u00f3n. <em>Revista Arbitrada Interdisciplinaria Koinon\u00eda<\/em>, <em>7<\/em>(1), 516\u2013618. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.35381\/r.k.v7i1.1854\">https:\/\/doi.org\/10.35381\/r.k.v7i1.1854<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>L\u00f3pez-Deflory, C. (2021). Book Review of Hartmut Rosa. Social acceleration. A new theory of modernity. <em>Recerca : Revista De Pensament i An\u00e0lisi, 26<\/em>(1), 179-184. <a href=\"https:\/\/www.proquest.com\/scholarly-journals\/rese%C3%B1a-del-libro-de-hartmut-rosa-social\/docview\/2610037326\/se-2\">https:\/\/www.proquest.com\/scholarly-journals\/rese\u00f1a-del-libro-de-hartmut-rosa-social\/docview\/2610037326\/se-2<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>M\u00fcller, M. (2011). Temporalidad en el campo cl\u00ednico: fenomenolog\u00eda del self. <em>Revista de Terapia Gestalt, 2, <\/em>80-101.&nbsp; <a href=\"https:\/\/www.researchgate.net\/publication\/361511994_TEMPORALIDAD_EN_EL_CAMPO_CLINICO-_FENOMENOLOGIA_DEL_SELF\">https:\/\/www.researchgate.net\/publication\/361511994_TEMPORALIDAD_EN_EL_CAMPO_CLINICO-_FENOMENOLOGIA_DEL_SELF<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Ortega y Gasset, J. (2009). <em>La rebeli\u00f3n de las masas<\/em> (5.\u00aa ed.). Alianza Editorial. (Obra original publicada en 1929)<\/p>\n\n\n\n<p>Painep\u00e1n, B y K\u00fchne, W. (2012). Efectividad seg\u00fan duraci\u00f3n de la psicoterapia en un centro de atenci\u00f3n psicol\u00f3gica para universitarios. <em>Summa Psicol\u00f3gica UST, <\/em>9 (1), 47-52<\/p>\n\n\n\n<p>Roa-Corredor, J. (2015). Deleuze, el pliegue, el ritornelo y la relaci\u00f3n arte-territorio. <em>Cuestiones de filosof\u00eda 1(17), <\/em>258-274.<\/p>\n\n\n\n<p>Rose, N. (2019). <em>La invenci\u00f3n de s\u00ed mismo. Poder, \u00e9tica y subjetivaci\u00f3n <\/em>(S. Vet\u00f6, N. Bornhauser, F. Valenzuela, Trans.)<em>. <\/em>P\u00f3lvora. (Trabajo original publicado en 1996)<\/p>\n\n\n\n<p>Rosa, H. (2010).<em> Alienaci\u00f3n y aceleraci\u00f3n. Hacia una teor\u00eda cr\u00edtica de la temporalidad en la modernidad tard\u00eda<\/em>. Madrid: Katz.<\/p>\n\n\n\n<p>Shipp, A. y Jansen , K. (2021). El \u00abotro\u00bb tiempo: Una revisi\u00f3n de la experiencia subjetiva del tiempo en las organizaciones. <em>Anales de la Academia de Administraci\u00f3n, 15<\/em>, 299\u2013334, <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.5465\/annals.2018.0142\">https:\/\/doi.org\/10.5465\/annals.2018.0142<\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Salazar, J. A. (2023). Transdisciplinariedad: un enfoque innovador para la investigaci\u00f3n y el conocimiento de los trasm\u00e9todos. <em>Revista Multidisciplinaria De Investigaci\u00f3n &#8211; REMI<\/em>, 2(1), 73-93. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.5281\/zenodo.8339331\">https:\/\/doi.org\/10.5281\/zenodo.8339331<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Sanchis, P. (2014). Ortega y Gasset, J. Meditaci\u00f3n de la t\u00e9cnica.<em> SCIO, (10), <\/em>187-191.<\/p>\n\n\n\n<p>Santib\u00e1\u00f1ez Fern\u00e1ndez, P. M., Rom\u00e1n Mella, M. F., Lucero Chenevard, C., Espinoza Garc\u00eda, A. E., Irribarra C\u00e1ceres, D. E., &amp; M\u00fcller Vergara, P. A. (2008). Inespecific variables in psychotherapy. <em>Terapia Psicol\u00f3gica,<\/em> 26(1), 89\u201398. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.4067\/S0718-48082008000100008\">https:\/\/doi.org\/10.4067\/S0718-48082008000100008<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Sugarman, J., y Thrift, E. (2020). Neoliberalismo y la psicolog\u00eda del tiempo. <em>Revista de Psicolog\u00eda Human\u00edstica, 60<\/em> (6), 807\u2013828. <a href=\"https:\/\/psycnet-apa-org.ezproxy.usach.cl\/doi\/10.1177\/0022167817716686\">https:\/\/doi-org.ezproxy.usach.cl\/10.1177\/0022167817716686<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Th\u00e9venot, L. (2001). Pragmatic regimes governing the engagement with the world. En T. R. Schatzki, K. Knorr Cetina, &amp; E. Von Savigny (Eds.). <em>The practice Turn in Contemporary Theory<\/em> (pp.56-73). London: Routledge.<\/p>\n\n\n\n<p>Torres, S. (2024). Gilles Deleuze. Elemento formal del barroco. <em>\u00c9NDOXA: Series Filos\u00f3ficas,<\/em> <em>53<\/em>, 209 &#8211; 220.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1001\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/image-1001x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2607\" srcset=\"https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/image-1001x1024.png 1001w, https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/image-293x300.png 293w, https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/image-768x785.png 768w, https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/image-150x153.png 150w, https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/image.png 1056w\" sizes=\"auto, (max-width: 1001px) 100vw, 1001px\" \/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A lo largo de la historia, el tiempo ha tenido dos grandes maneras de ser interpretado. Por un lado, la vertiente objetiva en donde el tiempo es considerado cronol\u00f3gico, definido por criterios cient\u00edficos como la f\u00edsica, en que el fen\u00f3meno se resume en m\u00faltiplos y subm\u00faltiplos de segundos, aunque puede estar sujeto a cambios dependiendo&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2607,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"coauthors":[17],"class_list":["post-2606","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-daniel-hernandez"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/image.png","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2606","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2606"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2606\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2620,"href":"https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2606\/revisions\/2620"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2607"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2606"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2606"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2606"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiempoensalud.cl\/grado\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=2606"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}