Cine, subjetividad y lo esquizo

No hay esencia interior. No hay un yo estable. Lo que llamamos subjetividad es una producción múltiple, en constante cambio y relación. La subjetividad es una máquina existencial que está compuesta por flujos de deseo, afectos, territorios y signos que son agenciados por los sujetos de manera temporal. La perspectiva esquizoanalítica no busca interpretar o categorizar subjetividades preexistentes, sino la producción de nuevas formas de existir. Lo esquizo, no referiría a una patología sino a la posibilidad de la liberación del flujo.

La misma composición del mundo corresponde al flujo, como ya intuía Bergson en Materia y Memoria y profundiza Deleuze en Cine 1 (2009). La materia no es una sustancia estática sino movimiento como cambio continuo, del devenir, afectación recíproca, es decir, son imagen; Materia=Movimiento=Imagen. En función de esto Deleuze dice “Entonces, podría definir más precisamente el universo como siendo el agenciamiento maquínico de las imágenes-movimiento” (Deleuze, 2009. p 153).

Así también en una conferencia dada por el propio autor (1987) este termina encasillando a los bloques de funcionamiento que definen al cine como aquellos dirigidos hacia la expresión y la muestra de la imagen-tiempo, así como la filosofía es el área para crear conceptos el cine es una ventana hacia estos términos.

No seríamos más que esto mismo, agenciamientos de imagen-movimiento. Bacterias, perros, humanos, nuestros cerebros, la conciencia “una imagen-movimiento entre otras. No hay privilegio” (Deleuze, 2009. p 149). Lo bello y complejo está en la manera en la que las imágenes-movimiento interactúan, como generan agenciamientos maquínicos. Y es desde esta perspectiva que se aborda la subjetividad y el cine. 

Sin embargo, hay una historia, una construcción compleja que involucra ontologías, epistemologías, sistemas sociales y disciplinas que han guiado a los sujetos contemporáneos a relacionarse con subjetividades estructuradas, reducidas y prefabricadas las cuales mutilan el flujo y los posibles devenires de la realidad. 

Cogito ergo sum”, una frase que impactó bastante en distintos ámbitos de la humanidad. En este escrito es vista como un corte, un virus esparcido a lo largo de la lógica de los sujetos y que a través de la repetición del método en distintas disciplinas, se adopta como una forma de habitar el mundo, como una característica esencial y casi natural del propio humano, un gen de la propia especie (Garcia-Huidrobo, 2021).

Si bien cada encuadre e interpretación de la realidad representa un devenir y corte en el flujo total, pareciese ser que la expresión cartesiana no es vista como una mutilación en el imaginario colectivo. Se instaura ese discurso de “la naturalidad de la razón” produciéndose una subjetivación importante dónde pareciese existir: 1) Una realidad previa. 2) Un conocimiento a saber. 3) Una forma clara de acceder al mismo. 4) Una objetividad vista como claridad.

Esta noción arraigada a lo humano sienta una base de formas de vida más estructuralistas, que fueron apegándose a disciplinas como el psicoanálisis. Precisamente con esta disciplina -más específicamente con la de orientación lacaniana- entendemos que estos sujetos modernos suponen una instancia lingüística previa a ellos mismos, un lugar con respuestas y guías hacia lo que es la razón y la objetividad (Lacan, 2018). La subjetividad se ha visto despojada de su peso para configurar realidad, ya que “debemos pensar objetivamente para corroborar nuestra existencia misma”.

La psicología de lo normal y anormal, lo neurótico y lo psicótico corresponden a una organización mecanizada del individuo no situado domando su ser en el mundo y direccionando su deseo. La alianza estructuralista psicoanalítica no es ajena a su contexto de producción, aun cuando así sugiere ser. Sigue los vestigios del siglo XIX y ha continuado intensificando y distribuyendo las tradiciones humanistas racionalistas y estructuralistas. Una búsqueda de certeza sobre cómo ha de ser el humano, mientras antes y con mayores indicadores clinicos, científicos o estadísticos mejor. Así se instala perfectamente en la producción subjetiva del capitalismo. Un sistema que al ser tan maleable y adaptable, corrosivo y explotador, logra adentrarse en distintas prácticas culturales, artísticas y sociales– entre ellas, el cine. Este arte sería un lugar que desde sus inicios se plantea como ventanas a ciertos mundos, pero ¿son estos mundos presentaciones o devenires?

Ante esta pregunta se dirige la crítica al tipo de cine más característico del realismo capitalista explicado por Fisher (2009), aquel centrado en generar un espectáculo narrativo reducido a esquemas sensorio-motores, que obvian algunas otras posibilidades expresivas del medio, estableciendo una conexión prefabricada y pautada, reduciendo la posibilidad de nuevas subjetividades e interpretaciones nacientes en el encuentro con el espectador.

Este tipo de bloque cinematográfico, según lo expresa Gilles Deleuze en sus estudios de cine 2 (2018), podría ser definido como imagen-acción. Un encuadre con personajes utilizados como mecanismos narrativos; variables que a lo largo de la historia deben transmitir estímulos limitados o ideas claras. Es así como estos siguen produciendo “objetividades” más que subjetividades, cerrando las puertas al escape de este realismo.

Es así como posteriormente en este escrito se irá definiendo la importancia y el qué puede ser el cine esquizo, tanto sus componentes en relación a los sujetos, las virtualidades presentes y las posibilidades que abre en la conjunción de espectador y film.


Referencias.

Deleuze, G. (1987, 17 de marzo). ¿Qué es el acto de creación? [Archivo de video]. Femis, Escuela Superior de Oficios de Imagen y Sonido. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=dXOzcexu7Ks

Deleuze, G. (2009). Cine 1: Bergson y las imágenes (1.ª ed.). Buenos Aires: Editorial Cactus.

Deleuze, G. (2018). Cine 2: Los signos del movimiento y el tiempo (2.ª ed.). Buenos Aires: Editorial Cactus.

Deleuze, G. & Guattari, F. (2004). Mil Mesetas: Capitalismo y esquizofrenia. Pre-texto

Fisher, M. (2016). Realismo capitalista: ¿No hay alternativa?. Caja Negra.

García-Huidrobo, V. (2021). Filosofía, psicoanálisis y espiritualidad. La psicoterapia después de Heidegger y Lacan. Fondo de Cultura Económica

Lacan, J. (2018). El seminario XVI: De uno a otro. Editorial: Paidós

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